El Consejo de Seguridad de la ONU celebró este lunes una reunión de urgencia para abordar la acción militar del 3 de enero ejecutada por Estados Unidos en Venezuela. El encuentro fue clasificado como una discusión sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales.
El Gobierno venezolano ya había solicitado la sesión tras los ataques registrados en su territorio. Según Caracas, las acciones impactaron infraestructuras civiles y militares y causaron víctimas mortales en la capital y en estados cercanos como La Guaira, Miranda y Aragua, aunque no se precisaron cifras ni detalles adicionales.
La sesión evaluó el alcance de los hechos y sus implicaciones regionales, en un contexto de creciente tensión diplomática y llamados internacionales a la contención.
Guterres insta a respetar el derecho internacional tras la acción militar en Venezuela
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó este lunes su profunda preocupación por la acción militar ejecutada por Estados Unidos en Venezuela y exhortó a los Estados a respetar el derecho internacional, en particular la prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de los países.
El mensaje fue transmitido ante el Consejo de Seguridad de la ONU por la subsecretaria general para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary A. DiCarlo, quien advirtió sobre el riesgo de una mayor inestabilidad interna en Venezuela y el posible impacto de la situación en la región.
En su intervención, la ONU también manifestó inquietud por las consecuencias humanitarias de la operación, que —según información preliminar— afectó a Caracas y a los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, sin que hasta el momento se haya confirmado el número de víctimas.
Guterres recordó que, al momento de la sesión, el presidente venezolano Nicolás Maduro se encuentra detenido en Nueva York y enfrenta acusaciones de delitos graves por parte de las autoridades estadounidenses. No obstante, subrayó que la paz y la seguridad internacionales dependen del cumplimiento estricto de la Carta de las Naciones Unidas por parte de todos los Estados.
Asimismo, hizo un llamado a los actores venezolanos a participar en un diálogo inclusivo y democrático, que respete los derechos humanos, el Estado de derecho y la soberanía popular.
Varios países cuestionan operación estadounidense
Durante la sesión, varios países cuestionaron la operación estadounidense. La representante permanente de Colombia ante la ONU, Leonor Zalabata, sostuvo que la detención de Maduro constituye una violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU, al vulnerar la soberanía y la integridad territorial venezolana.
En la misma línea, Rusia, a través de su embajador Vasily Nebenzya, calificó la acción como un “acto de agresión” y cuestionó la aplicación selectiva del llamado orden internacional basado en reglas. Moscú advirtió que la operación respondería a objetivos considerados ilegítimos, como el control de recursos naturales y la reafirmación de la hegemonía estadounidense en la región.
Por su parte, China también condenó la actuación de Washington. El representante adjunto chino ante la ONU, Sun Lei, afirmó que Estados Unidos vulneró la soberanía venezolana y los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, advirtiendo que este tipo de acciones representan un riesgo para la estabilidad de América Latina y el Caribe.
Desde la delegación venezolana, su embajador ante la ONU sostuvo que las acciones de Estados Unidos constituyen una violación flagrante del principio de igualdad soberana de los Estados y de la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, alertando además sobre precedentes que evocan prácticas de colonialismo y neocolonialismo.
EE.UU. niega ante la ONU estar en guerra contra Venezuela
Estados Unidos aseguró este lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU que no se encuentra en guerra con Venezuela y rechazó que la detención del presidente Nicolás Maduro, así como la decisión de administrar el país hasta una transición política, constituyan una ocupación.
Durante la sesión dedicada a la situación venezolana, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que “no existe ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo” y subrayó que su país “no está ocupando a ninguna nación”.
El diplomático justificó la captura de Maduro al señalar que las fuerzas estadounidenses actuaron contra “un narcotraficante”. «Maduro no es solo un narcotraficante acusado. Era un presidente ilegítimo. No era un jefe de Estado», aseguró.
En su intervención, el representante de Washington sostuvo que el líder venezolano y su entorno habrían manipulado el sistema electoral para conservar el poder de manera irregular, argumento con el que respondió a las críticas expresadas por varios países miembros del Consejo, entre ellos Colombia, China y Rusia, que cuestionaron la operación estadounidense del 3 de enero.
Waltz insistió en que la acción fue de carácter policial y se ejecutó en cumplimiento de la responsabilidad del presidente Donald Trump de proteger a los estadounidenses frente a lo que calificó como narcoterrorismo. Añadió que, antes de la detención, Trump habría ofrecido a Maduro diversas salidas por la vía diplomática.
Venezuela acusa a EE. UU. de violar la Carta de la ONU y reclama la liberación de Maduro
Venezuela denunció este lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU una “violación flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, a raíz de la operación estadounidense que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro.
Durante la sesión de emergencia convocada para analizar la situación en Venezuela, el representante permanente del país ante la ONU, Samuel Moncada, exigió el respeto de las inmunidades del mandatario venezolano y de su esposa, Cilia Flores, así como su liberación inmediata y retorno seguro a territorio venezolano.
Moncada sostuvo que las acciones de Estados Unidos vulneran principios fundamentales del sistema internacional, en particular la igualdad soberana de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza o la amenaza de su uso. En ese sentido, afirmó que la detención de Maduro constituye una transgresión directa de las normas que rigen las relaciones entre países miembros de la ONU.
La intervención venezolana se produjo en el marco de una reunión catalogada como discusión sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales, celebrada tras la operación militar estadounidense del 3 de enero. En el debate, varios Estados expresaron posiciones encontradas sobre la legalidad y las consecuencias de la actuación de Washington.
El reclamo de Caracas se suma a un escenario de creciente tensión diplomática, mientras el Consejo de Seguridad continúa escuchando a las delegaciones y evaluando el impacto regional e internacional de los acontecimientos recientes.
Fuente Primera Plana
