La alianza busca fortalecer la generación de oportunidades en Guayas, mejorando la calidad de vida de la población
La Prefecta Marcela Aguiñaga consolidó una alianza público–privada con la empresa Pronaca mediante la firma de un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional, con el objetivo de desarrollar proyectos que mejoren la calidad de vida de la población, potencien la producción agrícola y promuevan la sostenibilidad ambiental en la provincia. El convenio establece una ruta de trabajo conjunta en tres ejes prioritarios:
-Nutrición y bienestar en centros educativos, a través de charlas y programas de alimentación saludable para estudiantes.
-Emprendimiento y desarrollo productivo, con asistencia técnica y capacitación para emprendimientos y jóvenes agricultores, incorporando enfoque de género.
-Conservación ambiental, mediante estrategias que protejan recursos naturales y promuevan buenas prácticas alrededor de las zonas de producción y operación.
Durante la firma, representantes de Pronaca destacaron la importancia de unir capacidades para generar impacto real en la ciudadanía. Alexandra Chamba recalcó que se trata de una cooperación público-privada con propósito, señalando que “la misión de Pronaca es alimentar bien y para lograrlo debemos unir esfuerzos entre el sector público, privado y la sociedad civil”, resaltando que estos ejes permitirán promover hábitos saludables, apoyar emprendimientos locales y fortalecer la protección ambiental.
Por su parte, Rafael Caicedo, director de Proyectos y Cooperación Internacional de la Prefectura, enfatizó que el convenio permitirá “fomentar la productividad dentro de la provincia mediante asistencia técnica y estrategias relacionadas con la conservación ambiental” y que las acciones se desplegarán con atención a jóvenes y mujeres vinculadas a actividades agrícolas.
Para la Prefecta Aguiñaga, la suscripción de alianzas estratégicas es una herramienta clave para potenciar el talento productivo en territorio, mejorar condiciones de salud y transformar positivamente la vida de las personas. Estas acciones conjuntas generan beneficios reales para el campo y la ciudad, fortalecen el tejido económico local y amplían oportunidades para emprendedores, productores y comunidades educativas.
