La Fundación FIDAL, el Concurso de Excelencia Educativa y el Foro Permanente de Exministros de Educación organizaron el conversatorio Perspectivas educativas 2026, un espacio de análisis y reflexión sobre los principales retos y oportunidades del sistema educativo ecuatoriano.
Alrededor de cincuenta personas, entre autoridades, docentes, jóvenes y expertos, participaron en este encuentro moderado por Claudia Arteaga, directora ejecutiva de FIDAL, que contó con la intervención de los exministros de Educación Rosalía Arteaga, Freddy Peñafiel, Monserrat Creamer y Daniel Calderón.
El eje central del diálogo fue el uso de la inteligencia artificial en la educación, planteado desde una pregunta clave: ¿enemigo o aliado? En un contexto marcado por la digitalización acelerada, los ponentes coincidieron en que la IA representa una herramienta con gran potencial, siempre que su uso esté acompañado de criterio pedagógico, pensamiento crítico y principios éticos. “La inteligencia artificial no es un enemigo de la educación, pero tampoco puede convertirse en un sustituto del pensamiento humano”, señaló Freddy Peñafiel, quien enfatizó la necesidad de formar estudiantes capaces de discernir y tomar decisiones responsables en entornos digitales.
En su intervención, Rosalía Arteaga destacó la importancia de distinguir entre información y formación en el actual contexto tecnológico. “No estoy asustada frente a la tecnología, pero sí preocupada”, señaló, advirtiendo que el verdadero desafío educativo radica en formar criterio, valores y pensamiento crítico, más allá del acceso inmediato a la información.
Por su parte, Monserrat Creamer resaltó la necesidad de humanizar la educación y replantear el sentido del proceso formativo: “La pregunta central sigue siendo qué tipo de persona queremos formar y para qué tipo de sociedad”, enfatizando la importancia de políticas públicas educativas sostenidas y con visión de largo plazo.
Desde una mirada generacional y territorial, Daniel Calderón invitó a reflexionar sobre a quién está dirigida la educación y qué se espera de ella en contextos marcados por la desigualdad y la violencia. Señaló que, si bien la educación no puede resolver por sí sola todos los problemas sociales, no es posible el desarrollo social y económico sin educación, destacando además el rol cotidiano de los docentes como actores clave del cambio educativo.
El conversatorio Perspectivas educativas 2026 reafirmó la necesidad de fortalecer el diálogo intersectorial y pensar la educación como un proyecto colectivo, ético y profundamente humano, capaz de responder a los desafíos del presente sin perder de vista el futuro.
