• Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y en Ecuador, según las estimaciones más recientes de la OMS y registros nacionales.
  • Ante esta realidad, Laboratorios Bagó del Ecuador impulsa la prevención de enfermedades cardiovasculares mediante recomendaciones médicas y la promoción de hábitos de vida saludables.

Este 14 de febrero, mientras el mundo se llena de corazones rojos por el Día del Amor y la Amistad, se abre una oportunidad para reflexionar sobre una realidad que nos afecta a todos: la salud cardiovascular. Las enfermedades cardiovasculares (ECV) agrupan afecciones del corazón y los vasos sanguíneos, como el infarto agudo de miocardio, los accidentes cerebrovasculares y la hipertensión arterial, y continúan siendo la principal causa de muerte a nivel mundial.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2025, estas enfermedades provocan cerca de 19,8 millones de muertes al año, equivalentes al 32 % de la mortalidad global, siendo los infartos y los accidentes cerebrovasculares responsables de aproximadamente el 85 % de los casos.

En Ecuador, las ECV constituyen una prioridad sanitaria y se mantienen entre las principales causas de muerte, según el Registro Estadístico de Defunciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para el periodo 2024-2025. En los primeros meses de 2025, las muertes por infarto ya superan a las registradas en el mismo periodo de 2024, lo que confirma la persistencia de estas patologías como una de las principales causas de fallecimiento a nivel nacional.

Ante esta realidad, la Dra. Carla Cevallos, Jefe de Seguridad, Salud y Ambiente de Laboratorios Bagó, destaca que el cuidado debe empezar mucho antes de que aparezca cualquier síntoma:

“Las enfermedades del corazón se desarrollan de manera silenciosa. Muchas veces, las señales aparecen cuando el daño ya es profundo. Promover una cultura de autocuidado, hábitos sanos y chequeos médicos no es solo una recomendación, es la diferencia entre una vida saludable y una enfermedad crónica”, explica la especialista.

Este 14 de febrero, el mejor gesto de amor propio y hacia los demás es cuidar la salud cardíaca. Las estadísticas demuestran que la mayoría de estas afecciones pueden prevenirse si se controlan a tiempo los factores de riesgo y se adoptan estilos de vida conscientes. Hablemos de amor, pero sobre todo, hablemos de prevención.

Recomendaciones médicas clave para un corazón más sano

Profesionales de la salud recomiendan integrar las siguientes prácticas en la vida diaria para cuidar la salud cardiovascular:

  • Control regular de la presión arterial y glucosa
    Realizar mediciones periódicas de presión arterial y niveles de glucosa permite identificar riesgos tempranos. El programa HEARTS del MSP y OPS/OMS ha demostrado que intervenciones comunitarias y de primer nivel pueden mejorar el control de la hipertensión en un gran segmento de pacientes.
  • Adopción de una dieta saludable
    Reducir el consumo de sal, azúcares y grasas saturadas; incrementar frutas, verduras, legumbres y granos integrales ayuda a mantener niveles óptimos de colesterol y presión arterial.
  • Actividad física regular
    Un mínimo de 150 minutos de ejercicio moderado por semana, como caminar a paso rápido, fortalece el sistema cardiovascular, contribuye al control del peso y mejora la sensibilidad a la insulina. A esto se suman hábitos simples pero efectivos, como mantenerse bien hidratado, realizar pausas activas durante la jornada laboral y preferir el uso de las escaleras, acciones que contribuyen a reducir los tiempos prolongados de sedentarismo.
  • Evitar el tabaco y consumo de alcohol
    El tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol incrementan significativamente el riesgo de enfermedad coronaria y stroke.
  • Gestión del estrés y sueño adecuado
    Factores psicosociales como el estrés crónico y el sueño insuficiente pueden alterar la presión arterial y favorecer malos hábitos alimentarios o consumo de sustancias nocivas.
  • Evaluación profesional periódica
    La consulta médica anual (o más frecuentemente si se detectan factores de riesgo) permite ajustar tratamientos, evaluar nuevos riesgos y reforzar hábitos saludables.

Desde Laboratorios Bagó del Ecuador, el cuidado de la salud cardiovascular se entiende como una responsabilidad compartida que comienza con la prevención temprana y el acceso a información médica confiable. La invitación es a pasar del mensaje a la acción, priorizando los chequeos preventivos, la adopción de hábitos activos y el acompañamiento a quienes más lo necesitan, porque cuidar el corazón hoy tiene un impacto directo en la calidad y esperanza de vida de toda la sociedad.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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