El proceso es gratuito. El beneficio es, por una sola vez, de $450 para pequeños productores de arroz y de $540 para pequeños productores de maíz

Por tercer año consecutivo, ante la temporada invernal que ya causa estragos em algunos cantones de Guayas, la prefecta Marcela Aguiñaga dispuso que se entregue el Bono Agrícola de

$450 dólares para arroz y de $540 para maíz, en caso de pérdida total y por una sola vez, para pequeños productores que tengan menos de cinco hectáreas de cultivo.

“A finales de la semana anterior, junto al convenio que tenemos firmado con la Espol, empezamos a hacer las verificaciones en territorio para poder determinar las áreas donde exista pérdida total, para poder beneficiar a los agricultores”, explicó Patricio Urresta, director de Desarrollo Productivo de la Prefectura del Guayas.

En esta ocasión, el proceso se respalda en los resultados del Censo Agrícola, que permitió identificar las Unidades Productivas Agropecuarias (UPA). Son, aproximadamente, 36.000 los agricultores de arroz y maíz con menos de cinco hectáreas. “Lo que hicimos fue unir el mapa de riesgo con el mapa de todas las unidades levantadas, hicimos el cruce para determinar cuántos agricultores de cultivos de arroz y maíz existen en esta zona con posibilidad de inundación, para poder priorizar el área, determinar la pérdida y proceder con el beneficio”, agregó Urresta.

El proceso es gratuito, según recordó Daniel Flor, coordinador del proyecto por la Escuela Politécnica del Litoral. Para ello, cuentan con 27 verificadores y cinco supervisores en territorio, que portan chalecos y gorros con logos del Gobierno Provincial y la Espol; otras 40 personas en las instalaciones del centro de estudios superiores se encargan de darle seguimiento al trámite. Por todo ello, el funcionario hizo un llamado a los agricultores para que “no acepten a personas que no tengan esta indumentaria” ni que pretendan realizarles algún cobro.

Con el bono, se busca que el agricultor pueda tener la ayuda económica para poder solventar todos los gastos del hogar o, en su defecto, una vez que pase el invierno, pueda reactivarse. El año pasado, Fermín Pérez, presidente de la Asociación 7 de Diciembre, del recinto Roque, de Salitre, fue uno de los beneficiarios. “Nos ayuda para el asunto de las pérdidas que hemos tenido. Con ese cariñito, volvemos a plantar (sembrar) los desmontes. Sí me alcanzó para invertirlo vuelta”, concluyó.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *