El ministro de Trabajo, Harold Burbano, defendió este lunes la propuesta de acuerdo ministerial que busca flexibilizar la distribución de las 40 horas laborales semanales, y aclaró que el texto no ha entrado en vigencia porque aún no ha sido publicado en el Registro Oficial.
Según explicó, el documento fue puesto a disposición la semana anterior de varios miembros del Consejo Nacional de Trabajo y Empleo como parte de una discusión técnica. “Es un texto que no está vigente, que no está publicado en el Registro Oficial, pero que sí es parte de una discusión nacional que tenemos que dar”, señaló.
Propuesta en discusión y pasos para su vigencia
Burbano indicó que existen procedimientos legales claros para que una norma de carácter general entre en vigor. Recordó que, conforme a la Constitución, el Código Civil y la jurisprudencia de la Corte Constitucional, una disposición que genere efectos generales solo rige tras su publicación en el Registro Oficial.
Aunque el acuerdo fue firmado el 18 de febrero, el ministro enfatizó que no produce efectos jurídicos mientras no se cumpla ese requisito formal.
El planteamiento contempla la posibilidad de reorganizar la jornada sin alterar el límite de 40 horas semanales establecido en el Código del Trabajo. Entre las alternativas se incluye trabajar hasta 10 horas diarias para concentrar la carga laboral en cuatro días y disponer de tres días de descanso, siempre que no se exceda el máximo semanal.
“No estamos afectando el código de trabajo. El Código de Trabajo está muy claro, 40 horas a la semana, 8 horas diarias, 2 horas extra que se podrían aumentar que pueden ser pagadas a través de dinero o de ser el caso con esta normativa, lo que se puede hacer es pagarlo con tiempo”, reiteró en una entrevista para el canal Teleamazonas..
El ministro aseguró que no se trata de ampliar la jornada laboral, sino de “dinamizarla”. También explicó que las horas adicionales podrían compensarse con tiempo de descanso, en lugar de pago en dinero, como una opción adicional y voluntaria.
Como ejemplo, mencionó casos de trabajadores que requieren reorganizar su tiempo por razones familiares o para desarrollar emprendimientos propios los fines de semana, particularmente en actividades agrícolas. Según dijo, la medida permitiría conciliar el empleo formal con iniciativas productivas personales.
Rechazo de sindicatos y advertencias sobre derechos laborales
El anuncio generó cuestionamientos de organizaciones sindicales. La pasada semana, el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (CEOSL) y otros gremios expresaron su rechazo al contenido del acuerdo.
El presidente del FUT, Edwin Bedoya, señaló que la propuesta los tomó “de sorpresa” y la calificó como una decisión unilateral que podría intensificar las condiciones de trabajo.
Por su parte, la Unión Nacional de Educadores (UNE) advirtió que la medida representaría una regresión de derechos laborales, al considerar que vulneraría el límite histórico de ocho horas diarias y el principio de irrenunciabilidad consagrado en la Constitución y el Código del Trabajo.
Las organizaciones han cuestionado, además, que el acuerdo permitiría ampliar la jornada diaria hasta 12 horas bajo determinadas modalidades, sin que ello implique necesariamente el pago de horas extraordinarias, lo que —según sostienen— podría afectar las garantías laborales.
El Ministerio de Trabajo insistió en que el documento continúa en fase de discusión dentro del Consejo Nacional de Trabajo y Empleo y que cualquier decisión final deberá ajustarse al marco constitucional y legal vigente.
