Cada 15 de marzo se conmemora el Día Mundial del Cerdo, una fecha que invita a reconocer el aporte de este sector a la nutrición, la economía y el desarrollo del país. En Ecuador, la carne de cerdo se consolida como una de las principales fuentes de proteína animal en la dieta diaria, con un consumo aproximado de 12 kilos por persona al año.
En este contexto, la Asociación de Porcicultores del Ecuador (ASPE) impulsa un mensaje claro: “La carne de cerdo es para todos”. No solo para las familias que buscan una proteína de calidad y accesible, sino también para miles de productores que sostienen el campo ecuatoriano y contribuyen al crecimiento del país.
Además de su sabor y versatilidad en la cocina, la carne de cerdo destaca por su alto valor nutricional. Aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del complejo B y minerales esenciales que contribuyen al desarrollo muscular, al sistema nervioso y a una alimentación equilibrada.
Pero su impacto va mucho más allá del plato. La cadena porcícola ecuatoriana genera alrededor de 80.000 empleos directos y más de 200.000 indirectos, y aporta aproximadamente el 8% del PIB agropecuario, consolidándose como uno de los sectores más dinámicos de la producción animal del país.
Para Paúl Parra, presidente de la Asociación de Porcicultores del Ecuador (ASPE), esta fecha es también un llamado a valorar la producción nacional. “Cuando elegimos carne de cerdo ecuatoriana, apoyamos el empleo, la inversión y el crecimiento de nuestro país. Hemos fortalecido nuestros procesos de bioseguridad, trazabilidad, bienestar animal y sostenibilidad para garantizar una proteína segura, sana y producida con responsabilidad”, señala.

