• Para 2050, el número de personas mayores de 60 años se duplicará, pasando de 1.000 millones a más de 2.100 millones en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.
  • Actualmente existen más de 570.000 personas centenarias, y se proyecta que esta cifra superará los 3,7 millones en 2050, según Naciones Unidas

El mundo atraviesa un cambio demográfico sin precedentes, las personas vivirán más años que cualquier generación anterior. Sin embargo, el gran desafío ya no es únicamente prolongar la vida, sino garantizar que esos años adicionales se vivan con salud, funcionalidad y bienestar. Bajo esta premisa, se organizó un conversatorio especializado sobre longevidad saludable y medicina preventiva que contó con la participación del reconocido médico español Ángel Durántez, una de las voces más influyentes en Europa en medicina preventiva y Age Management Medicine.

Durante la apertura del encuentro, Pedro Bustamante, CEO de Humana S.A., destacó que la longevidad también representa un desafío estratégico para los sistemas de salud. “Estamos frente a un cambio demográfico sin precedentes. Las personas vivirán 20 o 30 años más que generaciones anteriores, y eso nos obliga a replantear el rol de los sistemas de salud. El desafío no es solo tratar la enfermedad, sino acompañar a las personas para que esos años adicionales se vivan con autonomía, bienestar y alto desempeño”, señaló.

Bustamante explicó que la medicina prepaga ha sido tradicionalmente reactiva, centrada en cubrir la enfermedad una vez que aparece. Sin embargo, el nuevo paradigma exige anticiparse al riesgo, fortalecer la prevención y promover una mayor educación en salud.

Según explicó, muchas enfermedades crónicas vinculadas al envejecimiento comienzan a desarrollarse silenciosamente desde los 35 o 45 años, por lo que la prevención temprana y el cuidado integral tanto físico como mental son clave para preservar la funcionalidad y calidad de vida durante más tiempo.

En este contexto, se destacan algunos pilares fundamentales para la salud mental y el envejecimiento saludable, entre ellos:

  • Actividad física regular: factores más influyentes para el bienestar emocional y cognitivo.
  • Descanso y calidad del sueño: fundamentales para la recuperación física y mental.
  • Actitud mental y optimismo: elementos que la evidencia científica vincula con una mayor longevidad.
  • Conexión social y vida en comunidad: factores clave para evitar el aislamiento y fortalecer el bienestar psicológico.

Por su parte, Ángel Durántez señaló que “la discusión ya no es cuánto vamos a vivir, sino cómo vamos a vivir esos años adicionales”; destacando la diferencia entre lifespan (años de vida) y healthspan (años vividos en buena salud), subrayando que extender la vida sin bienestar físico y emocional genera tensiones para las personas y los sistemas de salud. 

Los datos globales reflejan la magnitud de este cambio demográfico. La esperanza de vida pasó de 46 años en 1950 a más de 73 años en la actualidad, según la OMS y Naciones Unidas. Para 2050, la población mayor de 60 años se duplicará y superará los 2.100 millones, con cerca de 3,7 millones de centenarios. Sin embargo, el desafío sigue siendo la calidad de vida, en promedio, las personas pasan casi 10 años con enfermedades o limitaciones, y más del 70 % de las muertes están vinculadas a enfermedades crónicas no transmisibles asociadas al envejecimiento.

En la foto de izquierda a derecha: Fernando Moncayo Castillo, Socio Fundador de REF Quito; Ángel Durántez, Especialista en Medicina Preventiva Proactiva y Pedro Bustamante, CEO de Humana S.A.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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