- La contaminación del aire provoca cerca de 7,9 millones de muertes al año y más del 99 % de la población mundial respira aire que no cumple con los estándares de calidad de la OMS, lo que incrementa el riesgo de enfermedades e infecciones respiratorias en distintas regiones, incluido el Ecuador.
- Frente a esto, Laboratorios Bagó promueve la prevención mediante reducción de exposición a contaminantes ambientales, vacunación oportuna y fortalecimiento del sistema inmunológico.
La contaminación ambiental se ha consolidado como el mayor riesgo ambiental para la salud a nivel global, con impactos significativos en la calidad de vida. El informe State of Global Air 2025 señala que la contaminación del aire contribuye a aproximadamente 7,9 millones de muertes, principalmente por enfermedades no transmisibles como afecciones respiratorias, cardiovasculares y cáncer. [1]
Además, cerca del 36 % de la población mundial respira niveles de partículas finas (contaminantes microscópicos del aire que penetran en los pulmones), superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud, lo que incrementa la susceptibilidad a enfermedades respiratorias agudas y crónicas. De hecho, el organismo advierte que más del 99 % de la población mundial está expuesta a aire que no cumple con sus estándares de calidad, debido principalmente a las emisiones del transporte, la actividad industrial y la quema de combustibles.[2]
En Ecuador, esta problemática se refleja en la carga de enfermedades respiratorias. Según el Ministerio de Salud Pública, durante la temporada 2024–2025 se registraron 1 797 casos de infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) en 19 hospitales centinela, con predominio de virus como el virus sincitial respiratorio, influenza y otros agentes que circulan simultáneamente, evidenciando una presión constante sobre la salud respiratoria de la población.[3]
Según estudios de la OMS, la exposición prolongada a contaminantes como material particulado, gases tóxicos y humo daña las defensas del sistema respiratorio. Las vías respiratorias se inflaman y pierden protección, facilitando la entrada de patógenos, mientras que la respuesta inmunológica se vuelve menos eficiente. Esto aumenta la frecuencia y gravedad de infecciones respiratorias recurrentes, especialmente en niños menores de cinco años, afectando su desarrollo a largo plazo.[4]
El impacto no es menor: las infecciones respiratorias recurrentes reducen la calidad de vida, aumentan el ausentismo escolar y laboral, y generan una carga importante para los sistemas de salud. En este contexto, comprender la relación entre contaminación y salud respiratoria se vuelve clave para impulsar acciones preventivas efectivas.
“El daño no siempre es inmediato, pero la exposición continua a contaminantes debilita las defensas del sistema respiratorio, haciéndolo más vulnerable a infecciones repetitivas”, explica el Dr. Gregory Celis, médico asesor de Laboratorios Bagó. “Por eso, la prevención no solo depende del tratamiento, sino de reducir los factores de riesgo y fortalecer el organismo”.
Ante este panorama, es fundamental adoptar medidas preventivas que contribuyan a proteger la salud respiratoria:
- Reducir la exposición a contaminantes: evitar permanecer en zonas con alta congestión vehicular o contaminación visible, especialmente en horas pico.
- Ventilar adecuadamente los espacios cerrados: permitir la circulación de aire fresco en hogares y lugares de trabajo.
- Mantener al día el esquema de vacunación: especialmente contra influenza y neumococo, para prevenir complicaciones respiratorias.
- Fortalecer el sistema inmunológico: a través de una alimentación balanceada, rica en vitaminas y antioxidantes, así como una adecuada hidratación.
- Evitar el consumo de tabaco y la exposición al humo: factores que agravan el daño en las vías respiratorias.
- Atender oportunamente los síntomas respiratorios: acudir a un profesional de la salud ante signos persistentes o recurrentes.
Desde el compromiso con la salud integral, Laboratorios Bagó del Ecuador impulsa la generación de información basada en evidencia científica que permita a la población tomar decisiones informadas. Promover entornos más saludables y fortalecer la prevención son pasos esenciales para reducir el impacto de la contaminación ambiental en la salud respiratoria y mejorar la calidad de vida de las personas.
[1] State of Global Air 2025. New State of Global Air 2025 Report Shows Nearly Nine in Ten Global Air Pollution Deaths are from Noncommunicable Diseases. Disponible en: https://www.stateofglobalair.org/news-events/2025/new-state-global-air-2025-report-shows-nearly-nine-ten-global-air-pollution-deaths
[2] Organización Mundial de la Salud. Ambient (outdoor) air quality and health. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/ambient-(outdoor)-air-quality-and-health
[3] Ministerio de Salud Pública del Ecuador. Boletín de Infecciones Respiratorias Agudas Graves (IRAG), año 2025, semanas epidemiológicas 01–45. Disponible en: https://www.salud.gob.ec/wp-content/uploads/2025/11/BOLETIN-IRAG-ANO-2025-SE-01-SE45.pdf
[4] Organización Mundial de la Salud. Health impacts of air pollution. Disponible en: https://www.who.int/teams/environment-climate-change-and-health/air-quality-energy-and-health/health-impacts
