- Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos la mitad de la población mundial sigue sin tener acceso pleno a servicios de salud esenciales 1.
- Además, alrededor del 14% de la población mundial, debe destinar al menos el 10% de su presupuesto familiar para cubrir servicios médicos1.
- • En Ecuador en el 2024, el gasto público en salud representó 6,8% del producto interno bruto (PIB), mientras que el gasto de bolsillo en salud implicó 33,4% del gasto total en salud3.
Cada 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha que marca el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 19482. Este día no solo celebra los avances de la medicina moderna, sino que funciona como un llamado urgente para reflexionar sobre los desafíos sanitarios que enfrentan los países y promover acciones que permitan mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas.
Al respecto, la salud es reconocida como un derecho fundamental; sin embargo, las disparidades globales persisten. La OMS estima que millones de personas se ven empujadas a la pobreza cada año debido a los gastos directos de salud. En este sentido, el enfoque de la salud preventiva se vuelve vital para la sostenibilidad de los sistemas públicos1.
Actualmente, el gasto directo en atención de salud continúa generando dificultades económicas crecientes para las familias. Según los datos disponibles, más de mil millones de personas, alrededor del 14% de la población mundial, debe destinar al menos el 10% de su presupuesto familiar para cubrir servicios médicos, un nivel considerado económicamente catastrófico1.
Esto ha provocado que unos 1300 millones de individuos caigan en la pobreza o vean deteriorada su situación, incluyendo a 300 millones que ya vivían en pobreza extrema. Estas presiones económicas obligan a muchos hogares a escoger entre costear una consulta médica, comprar alimentos, acceder a agua segura o enviar a sus hijos a la escuela, decisiones que pueden retrasar el tratamiento oportuno de enfermedades prevenibles y derivar en desenlaces más graves1.
Panorama Ecuador
Ecuador ha mostrado avances importantes en salud pública: la esperanza de vida llegó a 77,6 años en 2024, mientras la mortalidad infantil se redujo casi a la mitad desde el año 2000. Al mismo tiempo, el país atraviesa cambios demográficos acelerados, con un aumento de la población mayor de 65 años y un 25,2% de personas en situación de pobreza en 2022, lo que influye directamente en el acceso a servicios esenciales4.
En materia de financiamiento, los datos muestran que en 2024 el gasto de bolsillo —es decir, los pagos directos que realizan las personas y familias para acceder a servicios médicos— alcanzó el 33,4% % del gasto total en salud. Esta proporción sigue representando una carga significativa para los hogares3.
Recomendaciones clave de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para fortalecer los sistemas de salud
La OPS señala acciones prioritarias para avanzar hacia sistemas de salud más resilientes:
- Fortalecer modelos de atención integrales y equitativos.
- Integrar las Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP) en la atención Primaria de Salud.
- Impulsar el empoderamiento y la confianza de las comunidades.
- Promover políticas multisectoriales con gobernanza innovadora.
- Asegurar financiamiento público sostenible y adaptable5.
En este sentido, el Día Mundial de la Salud representa una oportunidad clave para reforzar la prevención, promover la educación sanitaria e impulsar el acceso equitativo a la atención médica, todos ellos pilares fundamentales para proteger el bienestar integral.
