Cada 20 de febrero se conmemora el Día Mundial de Amar a tu Mascota, una fecha que va más allá de las muestras de cariño en redes sociales y que invita a reflexionar sobre el compromiso real que implica integrar un animal de compañía a la familia. Amar también significa planificar, educarse y asumir responsabilidades a largo plazo.

La elección de una mascota no debería basarse únicamente en la emoción del momento. Según Luis Donoso, director de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), uno de los errores más frecuentes es no considerar que la convivencia puede extenderse entre diez y veinte años, con implicaciones económicas, logísticas y emocionales permanentes.

Para evitar decisiones impulsivas y garantizar bienestar, es importante considerar algunos aspectos fundamentales:

  1. Elegir de forma informada; Antes de adoptar o comprar, es clave investigar sobre el tamaño que alcanzará el animal, su temperamento y nivel de energía. No todas las razas o tipos de mascota se adaptan a departamentos pequeños o a estilos de vida sedentarios.
  2. Evaluar el espacio disponible: El entorno influye directamente en la salud física y emocional del animal. Espacios reducidos sin estimulación pueden generar ansiedad o problemas de conducta.
  3. Considerar la edad: Un cachorro requiere vacunación, socialización y educación intensiva. Un animal adulto necesita un periodo de adaptación y, en algunos casos, acompañamiento conductual.
  4. Asumir los costos reales: La alimentación adecuada, consultas veterinarias periódicas, vacunas, desparasitación, esterilización y posibles emergencias representan un compromiso económico continuo.
  5. Priorizar la salud preventiva: Controles regulares, esquemas de vacunación completos y una dieta balanceada son pilares para evitar enfermedades y garantizar longevidad.

Más allá de si se trata de un animal con pedigrí o mestizo, el bienestar dependerá del cuidado integral que reciba y del entorno afectivo que se le brinde. La responsabilidad no termina después de los primeros meses, sino que se sostiene durante toda su vida.

En este sentido, Donoso enfatiza que amar a una mascota no es un acto impulsivo, sino una decisión consciente que implica educación, paciencia y compromiso permanente.

Celebrar este día significa recordar que nuestras mascotas dependen completamente de nosotros. El verdadero amor se demuestra en el cuidado diario y en las decisiones responsables que garantizan su bienestar.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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