Hablar de ingeniería y ciencias aplicadas muchas veces te traslada a laboratorios, tecnología, investigación y procesos complejos. Sin embargo, detrás de esos espacios también existen mujeres que regresan a casa para ayudar con tareas, inventar historias, jugar, cuidar y criar. Mujeres que, además de liderar proyectos académicos y científicos, viven la maternidad como uno de los desafíos más transformadores de su vida.
Con ese enfoque, la Facultad de Ingenierías y Arquitectura de la Universidad Internacional SEK y con el apoyo de REMCI culmina el Mes de la Madre con un encuentro testimonial que reunió a docentes e investigadoras de las áreas de ingeniería y ciencias aplicadas, quienes compartieron cómo equilibran la exigencia profesional con la sensibilidad, el aprendizaje y los retos cotidianos de ser madres.
Más allá de sus títulos académicos y trayectoria profesional, el espacio permitió conocer historias profundamente humanas de mujeres que inspiran desde la ciencia, la investigación y la docencia.
Una de ellas fue Diana Peralta, docente investigadora del área de Mecánica y programas STEAM de la UISEK, con amplia experiencia en investigación y manufactura avanzada. Además de liderar proyectos académicos y tecnológicos, también vive el reto diario de equilibrar su profesión con la maternidad de Benjamín y Julián.
Durante el encuentro compartió cómo ha integrado ambos mundos entre la academia y la crianza, encontrando en los pequeños momentos cotidianos su mayor inspiración. “Lo más bonito es ir juntos al parque y crear historias”, comentó, reflejando cómo la maternidad también fortaleció su creatividad y sensibilidad dentro de la ciencia y la ingeniería.
El evento también contó con la participación de Johanna Medrano, coordinadora de Ingeniería Ambiental y presidenta del Comité Editorial de la UISEK. Cuenta con más de 15 años de experiencia como docente universitaria en áreas relacionadas con química, ingenierías y ciencias de la salud, además de una destacada trayectoria en gestión académica e investigación.
Detrás de esa trayectoria también existe una madre que ha redescubierto la vida a través de los ojos de su hija. Entre jornadas académicas y responsabilidades universitarias, Johana contó que hoy sus días también se llenan de canciones, películas, juegos, muñecas y pequeños momentos que aprendió a valorar desde la maternidad. En medio de esa dualidad entre la exigencia profesional y el amor incondicional de ser mamá, nació una de las reflexiones más emotivas del encuentro: “Saber en qué momento dejo de ser docente para convertirme en mamá”.
Por su parte, Gianina Suárez Rodríguez, docente investigadora y presidenta del Comité de Ética de Investigación en Seres Humanos de la UISEK. Ingeniera en Biotecnología, con estudios de posgrado en biomedicina y energías renovables, ha desarrollado una amplia trayectoria en investigación en salud pública y bioética, además de colaborar en la formulación de políticas y normativa para investigación en salud en el sector público.
Mencionó que, “La organización es algo fundamental, así como la empatía y la paciencia”, destacando que ser madre de un niño también le ha permitido desarrollar una visión más humana dentro de su trabajo académico y científico.
Con este encuentro, la institución no solo cerró las actividades por el Mes de la Madre, sino que también impulsó una conversación necesaria sobre el rol de las mujeres dentro de la ciencia, la ingeniería y la investigación. Historias como las de Diana Peralta, Johanna Medrano y Gianina Suárez, junto a la participación de Gabriela Tubón, de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, y Nelly Acosta, de la Universidad de Las Américas, reflejan que detrás de cada avance académico también existen mujeres que enseñan, investigan, cuidan e inspiran, demostrando que la maternidad no limita el liderazgo femenino, sino que fortalece la sensibilidad, la resiliencia y la capacidad de transformar realidades desde el conocimiento.
