La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de origen autoinmune que se manifiesta con enrojecimiento, descamación y picazón en la piel, con repercusiones físicas y emocionales significativas para quienes la padecen.

Esta nueva alternativa terapéutica actúa de manera selectiva inhibiendo la interleucina 23 (IL-23), una proteína clave en los procesos inflamatorios de la afección. Al bloquear esta vía de forma precisa, se busca reducir de manera sostenida las lesiones visibles en la piel.

Uno de los aspectos más sobresalientes resaltados durante la presentación fue el esquema de administración: tras dos dosis iniciales de carga (semanas 0 y 4), la terapia requiere únicamente una dosis cada 12 semanas (cuatro veces al año). Esta menor frecuencia de aplicación favorece la adherencia al tratamiento y facilita la rutina diaria de los pacientes.

Innovación respaldada y visión médica

El medicamento cuenta con las aprobaciones de las principales agencias reguladoras internacionales, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Durante la jornada, Claudia Aco, Gerente de Marketing de Sun Pharma, destacó que el desafío en la psoriasis no radica solo en controlar las lesiones visibles, sino en ofrecer herramientas que permitan un control a largo plazo adaptado al ritmo de vida del paciente.

Por su parte, la sesión contó con la participación del Dr. Howard Romo, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Dermatología y Ciencias Afines (AEDCA), quien aportó la visión clínica local y la relevancia de sumar opciones biológicas de última generación al portafolio disponible para los médicos en el país.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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