Por cuarto año consecutivo, el Malecón 2000 reafirmó su rol como espacio de encuentro espiritual para los guayaquileños durante el Viernes Santo. Cientos de fieles se congregaron en este ícono de la ciudad para participar en la Procesión del Vía Crucis, una tradición que gana fuerza como parte fundamental de las celebraciones de la Semana Mayor en el puerto principal.

La jornada de fe inició en la emblemática iglesia San Alejo. Desde allí, los devotos emprendieron una caminata cargada de simbolismo, portando crucifijos, cuadros religiosos y velas. El recorrido avanzó estratégicamente por la ribera del río Guayas, teniendo como primer hito el Hemiciclo de la Rotonda, para luego dirigirse hacia el sur del malecón, completando las 14 estaciones que conmemoran la Pasión de Jesucristo.

El acto litúrgico estuvo presidido por el sacerdote Carlos Salcedo Velasco, párroco de San Alejo, y contó con la organización de la Fundación Malecón 2000. La iniciativa busca no solo mantener vivas las tradiciones católicas, sino ofrecer un entorno de recogimiento y seguridad para la ciudadanía.

Asistentes como Patricia Ordóñez, fiel seguidora de esta actividad desde su origen, resaltaron la importancia de estos espacios: “Siempre pedimos por días mejores para todos, por la bendición para el país. Es muy bonito que esta tradición se mantenga aquí”, comentó. La procesión concluyó en un ambiente de reflexión colectiva, consolidando al Malecón 2000 como un escenario donde la modernidad urbana y la fe tradicional convergen armoniosamente.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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