El prefecto Carlos Encalada acompañó a los talentosos músicos en la escalinata Diego Noboa, como parte de la campaña «Guayaco que se respeta»
El prefecto Carlos Encalada lideró un hecho histórico para la ciudad en sus fiestas julianas. La escalinata Diego Noboa, en el tradicional cerro Santa Ana y el barrio Las Peñas, se llenó de arte y cultura con más de 300 jóvenes músicos del proyecto Guayas Sinfónica, la Orquesta Infanto Juvenil de la Provincia y su similar de Pasaje (El Oro), quienes participaron por primera vez en la Serenata a Guayaquil que brindó la Prefectura del Guayas para rendir homenaje al Puerto Principal por los 491 años de fundación.
El prefecto del Guayas, Carlos Encalada, resaltó el desarrollo de un evento histórico que se realiza por primera vez en un sitio icónico para los guayaquileños. «Para nosotros es importante rescatar, justamente, los valores; también darle esta oportunidad a los niños, que puedan resaltar todo su esfuerzo que hacen en las clases. De parte de Prefectura lo que nosotros estamos tratando es incluir a los niños en la sociedad, alejarlos de las calles, de los vicios. Lo que queremos es que el niño nazca y crezca en un ambiente sano, donde haya educación, donde haya arte, donde haya cultura», remarcó.
La Serenata es parte de la agenda «Guayaco que se respeta» de la Prefectura del Guayas. La actividad congregó a jóvenes talentos de Guayaquil, Samborondón, Palestina, Balzar, Nobol, El Triunfo y Pedro Carbo, de Guayas, y de Pasaje, de El Oro, quienes interpretaron temas clásicos como «Guayaquileño, madera de guerrero», «Playita mía», entre otros; el complemento ideal llegó con danza y canto, y el coro de los asistentes. Carmen Gallegos, educadora y folclorista, quien estuvo entre los cientos de espectadores, exaltó «este apoyo incondicional de la Prefectura para nuestros chicos es inmenso de ayudar a nuestros niños, a nuestros jóvenes a conservar la cultura».
