La alianza garantiza la recolección, el transporte, el tratamiento y la disposición final de los productos entregados en nueve puntos ubicados en Quito, Guayaquil y Cuenca.
- FEMSA Salud Ecuador supera los 1.500 kilogramos de medicamentos caducados recolectados desde 2023.
- La compañía cuenta con 57 puntos de recepción a escala nacional.
- Recofarma gestionará cinco puntos en Guayaquil, tres en Cuenca y uno en Quito.
FEMSA Salud Ecuador y Recofarma, programa de sostenibilidad de la industria farmacéutica, formalizaron una alianza para garantizar el manejo técnico, seguro y trazable de los medicamentos caducados o en desuso que la ciudadanía entrega en nueve puntos de recolección ubicados en Quito, Guayaquil y Cuenca.
El acuerdo contempla cinco contenedores en Guayaquil, tres en Cuenca y uno en Quito. Recofarma estará a cargo de la recolección, el transporte, el tratamiento y la disposición final de los productos depositados en estos espacios.
“Cuidar la salud de las personas también implica pensar qué ocurre con los medicamentos cuando se vencen o dejan de utilizarse. Esta alianza nos da la certeza de que todo lo recolectado recibe el tratamiento adecuado y no termina en la basura común o en el desagüe”, señaló Arturo Martínez, director general de FEMSA Salud Ecuador.
Desde 2023, FEMSA Salud Ecuador impulsa, a través de Fybeca y SanaSana, un programa que ofrece a la ciudadanía una alternativa para desechar sus medicamentos de manera responsable. La iniciativa ya supera los 1.500 kilogramos recolectados mediante una red de 57 puntos a escala nacional.
“El 85% de las familias se deshace de los medicamentos caducados en la basura común. Cada contenedor colocado facilita la gestión de estos residuos desde las casas permitiendo que las familias tengan puntos cercanos en farmacias, pero también tomada acción directa sobre un problema ambiental real”, comentó Pablo Macías, gerente general de Proyección Futura, empresa que es dueña del programa Recofarma. Y explicó que este es el inicio de muchos más contenedores que se colocarán en los locales de FEMSA Salud a nivel nacional.
Los medicamentos no son basura común
Cuando un medicamento termina en el basurero, el inodoro o el desagüe, sus componentes pueden llegar al suelo y a las fuentes de agua. Su disposición incorrecta también aumenta el riesgo de intoxicaciones accidentales, uso indebido, adulteración o comercialización ilegal.
El problema forma parte de un desafío mayor para las ciudades. Según información del Municipio de Quito[1], la capital genera cerca de 12 toneladas de desechos sanitarios al día, pero solo cuatro reciben un tratamiento adecuado. El destino de las ocho toneladas restantes resulta incierto.
Aunque esta cifra comprende diferentes tipos de desechos sanitarios y no únicamente medicamentos, muestra la necesidad de contar con procesos diferenciados para residuos que pueden afectar la salud pública y el ambiente.
Una iniciativa que comenzó con tres puntos
El programa comenzó bajo el nombre Punto Azul. Durante su primer año de operación, Fybeca recolectó 77,2 kilogramos de medicamentos mediante tres puntos habilitados.
En 2024, la red llegó a 18 puntos y recuperó 522,4 kilogramos. Durante 2025, antes de cerrar el año, la cifra ya alcanzaba 467,7 kilogramos.
En septiembre de ese año, FEMSA Salud Ecuador suscribió un convenio con la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos, EMGIRS, para ampliar la cobertura en Quito mediante una red oficial instalada en farmacias Fybeca y SanaSana.
El acuerdo con EMGIRS incorporó procesos de acopio, transporte y disposición final ejecutados por gestores ambientales autorizados y bajo supervisión municipal. También incluyó campañas para informar a la ciudadanía sobre los riesgos de desechar medicamentos junto con la basura doméstica.
Ahora, la alianza con Recofarma representa un nuevo paso dentro de ese proceso. Su modelo permitirá mantener trazabilidad documental desde la recepción de los medicamentos hasta su tratamiento y disposición final.
“Ya superamos los 1.500 kilogramos recolectados, pero el dato más importante es lo que esa cifra representa: medicamentos que no terminaron en lugares inadecuados. El siguiente paso consiste en acercar esta alternativa a más personas y multiplicar su impacto”, añadió Martínez.
¿Qué se puede depositar?
En los contenedores gestionados junto con Recofarma, la ciudadanía puede entregar medicamentos caducados o en desuso generados en los hogares, entre ellos:
▪Pastillas, comprimidos y cápsulas. ▪Medicamentos parcialmente consumidos. ▪Jarabes correctamente cerrados. ▪Soluciones y gotas. ▪Cremas, polvos y óvulos. ▪Goteros y parches. ▪Empaques que todavía contengan medicamentos.
¿Qué productos no se reciben?
Estos puntos no están diseñados para residuos hospitalarios, materiales cortopunzantes ni basura doméstica. Por esa razón, no se deben depositar:
▪Jeringas y agujas. ▪Gasas, algodones y otros residuos biológicos. ▪Termómetros. ▪Elementos cortopunzantes. ▪Pilas y baterías. ▪Radiografías. ▪Dispositivos médicos, sus partes o accesorios. ▪Envases vacíos de plástico o vidrio que no contengan medicamentos. ▪Residuos domésticos.
Además, estos contenedores están fabricados en su exterior a partir de plástico reciclado y la estructura interna de acero negro, para soportar condiciones de interior cómo humedad y polvo, gracias a sus paredes que también lo hacen aislante térmico y acústico.
Con esta alianza, FEMSA Salud Ecuador y Recofarma buscan convertir una acción sencilla en una práctica cotidiana para proteger la salud de las familias y reducir la contaminación ambiental.
[1] https://www.quitoinforma.gob.ec/2025/04/22/nueva-ordenanza-en-quito-regula-el-manejo-de-desechos-sanitarios-para-proteger-la-salud-publica/
