Las empresas ecuatorianas transforman sus criterios de compras e inversión tecnológica, priorizando la durabilidad y la reducción de residuos sobre la sustitución frecuente. En el sector de gestión documental, la vida útil de los equipos pasó al centro del debate ambiental: prolongar la operatividad de los componentes mitiga de forma directa el impacto de la fabricación, transporte y desecho de piezas de repuesto.
Firmas como Kyocera Document Solutions, pioneras desde 1992 con el concepto ECOSYS, impulsan este enfoque con piezas diseñadas para superar de 300.000 a más de un millón de páginas. En el mercado local, junto a su distribuidor autorizado KM Solutions, reportan componentes que alcanzan hasta 500.000 impresiones antes de requerir recambio. Esto permite reducir en una proporción de hasta cinco a uno la cantidad de repuestos frente a otros equipos convencionales, apoyando iniciativas de economía circular como la visión «Eco-Reduce Zero».
Este cambio metodológico redefine las decisiones en sectores de alto volumen de impresión —como la banca, educación y entidades públicas—, priorizando indicadores como la baja frecuencia de mantenimiento y la eficiencia de recursos antes del reciclaje final.
