La presencia de mascotas en los hogares ecuatorianos ha dejado de ser únicamente una tendencia social y empieza a tener un impacto visible en el comercio minorista. En Ecuador, la adopción de políticas pet friendly en centros comerciales responde a nuevos hábitos de consumo. En ese contexto, incluir a los animales de compañía en el concepto de las actividades cotidianas favorece el flujo de visitantes, extiende el tiempo de permanencia y genera oportunidades para nuevas categorías de negocio.
Los registros del sector muestran que quienes acuden acompañados de sus animales tienden a regresar con mayor frecuencia y aprovechan una misma visita para realizar compras de primera necesidad, comer en terrazas o adquirir productos y servicios destinados a su cuidado.
“Entendemos que adaptarnos a los nuevos hábitos de la gente requiere ajustar tanto los espacios como los servicios. Recibir mascotas de forma planificada ha demostrado ser un elemento clave para atraer más público, haciendo al centro comercial más atractivo y generando un impacto positivo para nuestros locales”, señala Marianela Berrazueta, Administradora General de Ciudad Comercial El Recreo.
A partir de esto, Marianela Berrazueta comparte algunos de los aspectos que muestran cómo la incorporación de una propuesta pet friendly puede incidir en la dinámica comercial de un establecimiento:

  1. Más visitas y tiempo de permanencia
    La posibilidad de acudir acompañado de un animal de compañía se ha convertido en un criterio que algunas personas consideran al momento de elegir dónde comprar, comer o pasar su tiempo libre. En Ciudad Comercial El Recreo, por ejemplo, “el flujo mensual alcanza un promedio de mil quinientas mascotas junto a sus familias. Esta dinámica favorece visitas más frecuentes y permite que los clientes recorran distintas áreas del establecimiento durante una misma jornada”, asegura la representante.
  2. Nuevas oportunidades para el comercio
    El aumento de visitantes con animales también ha impulsado la presencia de negocios relacionados con su bienestar. Accesorios, alimentos especializados, servicios veterinarios y opciones gastronómicas con terrazas adaptadas amplían la oferta y permiten atender una demanda que cada vez tiene mayor presencia en el presupuesto de los hogares.
  3. Infraestructura pensada para la convivencia
    Una operación pet friendly requiere más que permitir el ingreso de animales; también implica contar con espacios y recursos que favorezcan la limpieza, la seguridad y la convivencia entre todos los visitantes.
    “Como parte de estas adecuaciones, algunos espacios comerciales han incorporado baños para mascotas, puntos de limpieza y señalética específica. En el caso de Ciudad Comercial El Recreo, por ejemplo, el baño para mascotas registra un importante uso al mes desde su apertura”, explica Berrazueta.
    Este tipo de medidas ayuda a ordenar la convivencia y a responder de manera práctica a las necesidades de quienes visitan estos espacios con sus mascotas.
  4. Actividades que convocan a la comunidad
    La gestión de espacios pet friendly también puede complementarse con actividades orientadas al bienestar animal y a la participación de la comunidad. Ferias de adopción, jornadas de salud animal y acciones desarrolladas junto a fundaciones son algunos ejemplos que permiten generar espacios de encuentro entre familias, organizaciones y actores vinculados a esta temática.
    “Permitir el ingreso de mascotas no es solo dar un acceso, sino administrar un servicio completo con infraestructura y atención adecuada. Este tipo de iniciativas ayuda a consolidar una convivencia más ordenada y responsable dentro de los espacios comerciales y aportan al movimiento comercial de la zona”, concluye Marianela Berrazueta, Administradora General de Ciudad Comercial El Recreo.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *