El gasto de bolsillo en salud es 68% menor entre las personas que acceden a un modelo de medicina prepagada inclusiva, según los resultados de El Impacto Real, un estudio realizado por Inmedical que analiza 18 años de experiencia de este modelo en Ecuador.
El hallazgo adquiere relevancia en un país donde buena parte del costo de atender una enfermedad recae directamente sobre los hogares. Las familias ecuatorianas financian de su bolsillo cerca del 40% del gasto en salud, mientras los medicamentos representan el 36,7% de ese desembolso. El gasto de bolsillo de referencia alcanza alrededor de USD 157, equivalente a cerca de un tercio del salario básico, en un contexto donde solo el 37,1% de las personas cuenta con empleo pleno.
Frente a ese escenario, el estudio encuentra una diferencia significativa entre quienes cuentan con este tipo de protección. El 84% de los afiliados analizados gasta como máximo USD 50 en salud, equivalente al 10,6% del salario básico. Además, el 83% percibe una mejora en su estado general de salud y el 90% afirma sentirse respaldado frente a una emergencia médica.
El acceso a una alternativa de protección también marca una diferencia. El 87,2% de los afiliados no cuenta con otra forma de cobertura en salud, lo que muestra que, para una parte importante de esta población, la medicina prepagada inclusiva constituye su principal mecanismo de protección frente a gastos médicos inesperados.
«Cuando una familia no tiene con qué pagar una consulta, la posterga, y lo que empezó como algo menor puede terminar en una emergencia. Los datos muestran que, cuando el acceso es simple y el costo es previsible, las personas pueden acudir al médico a tiempo. Eso protege la salud, pero también evita que una enfermedad termine afectando los ahorros, el negocio o los estudios de los hijos», señaló Wilson Peñafiel, gerente general de Inmedical.
El perfil de quienes acceden a este tipo de cobertura también aporta información sobre las dinámicas de cuidado en los hogares. El 65% de los afiliados son mujeres, entre ellas jefas de hogar, comerciantes y trabajadoras independientes. El 35% tiene a su cargo al menos a una persona perteneciente a un grupo de atención prioritaria, mientras la mitad de los dependientes son niños y adolescentes menores de 15 años.
Los resultados de El Impacto Real fueron revisados por especialistas de Microinsurance Network, red internacional dedicada a la protección financiera inclusiva. Valeria Felandro y Nicolás Morales destacaron la metodología documentada de la investigación y el manejo transparente de sus limitaciones. El estudio relaciona sus resultados con tres Objetivos de Desarrollo Sostenible: fin de la pobreza, salud y bienestar, e igualdad de género.
La investigación recoge información acumulada durante 18 años de operación del modelo en Ecuador. Entre 2018 y 2026 se registraron cerca de 1,75 millones de atenciones médicas para 352.000 afiliados activos, a través de una red nacional de prestadores.
El Impacto Real plantea así una discusión que trasciende a un modelo específico de cobertura: qué ocurre con la economía de los hogares cuando una parte de los gastos médicos deja de depender exclusivamente de su capacidad de pago en el momento de la enfermedad.

