• En América Latina, la telemedicina se asoció con una reducción del ausentismo laboral del 25% y un aumento de la productividad del 18%, según un estudio académico realizado en una población de 20 000 empleados, difundido en Academia.edu.
  • A nivel global, más del 80% de los médicos incorporaron consultas virtuales en su práctica clínica, frente a 16% antes de la pandemia, de acuerdo con el National Electronic Health Records Survey, evidenciando la consolidación de la atención médica remota.

La telemedicina se ha consolidado como una herramienta clínica que permite garantizar el acceso oportuno a la atención médica, especialmente en poblaciones laboralmente activas donde el tiempo y el desplazamiento suelen convertirse en barreras para la consulta presencial. Desde la práctica médica, la atención remota facilita la evaluación temprana de síntomas, el seguimiento de patologías leves o crónicas y la orientación clínica adecuada, reduciendo el riesgo de complicaciones que podrían derivar en ausencias laborales prolongadas o incapacidades evitables.

La evidencia regional respalda estos beneficios clínicos. En América Latina, un estudio académico difundido en Academia.edu, realizado en una población de      20 000 empleados, evidenció que el uso de servicios de telemedicina se asoció con una reducción del ausentismo laboral del 25% y un incremento de la productividad del 18%, resultados que se atribuyen principalmente a la intervención médica temprana y a la resolución oportuna de consultas sin necesidad de atención presencial.

Desde el punto de vista del ejercicio profesional, la telemedicina también ha sido ampliamente validada por el cuerpo médico. A nivel global, más del 80% de los médicos incorporaron consultas virtuales en su práctica clínica habitual, frente a apenas 16% antes de la pandemia, según datos del National Electronic Health Records Survey, lo que confirma la consolidación de la atención remota como una extensión segura y eficaz de la consulta tradicional, facilitando el acceso al diagnóstico y seguimiento sin generar ausencias prolongadas del entorno laboral.

Asimismo, estudios científicos sobre salud pública y atención médica publicados en revistas académicas latinoamericanas indican que la telemedicina mejora la adherencia a los tratamientos, optimiza el seguimiento clínico y reduce barreras estructurales de acceso al sistema de salud, al facilitar la atención oportuna y continua, lo que fortalece el rol del médico en la prevención, el control de enfermedades y el acompañamiento de pacientes en edad productiva.

“La telemedicina nos permite actuar de manera preventiva y no reactiva. Como médicos, contar con esta herramienta facilita la evaluación temprana, el seguimiento clínico continuo y la orientación adecuada del paciente, evitando que condiciones de salud controlables se conviertan en ausencias laborales prolongadas”, señala la doctora. Camila Navarro, médico general y vocera de Plan Vital.

En este contexto, la telemedicina se posiciona como un aliado estratégico para la salud ocupacional y la medicina preventiva, al permitir intervenciones médicas oportunas, reducir el impacto de la enfermedad en la vida laboral y contribuir a entornos de trabajo más saludables, sostenibles y productivos, donde la atención médica acompaña activamente el bienestar de las personas.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *