Con un radiante sol y en medio de la algarabía de familiares, pacientes, invitados especiales, equipo de salud y autoridades de la Sociedad de Lucha contra el Cáncer, SOLCA Guayaquil, este viernes 29 de mayo, 5 guerreros celebraron la vida con un campanazo que evidencia el triunfo ante el cáncer, una enfermedad que les arrebató años de su infancia turnando los juegos con las visitas al hospital, pero que hoy finaliza con una señal de victoria: el toque de la “Campana de la Esperanza”, símbolo de la remisión o cura.

SOLCA Guayaquil inauguró el pasado 4 de abril del 2022, un espacio ideado especialmente para este emotivo momento de los pacientes -que logran curarse- y sus familias. La glorieta está adecuada para el toque de campaña de pacientes que pasan a etapa de remisión (periodo establecido para quienes han culminado su tratamiento contra el cáncer y están libres de la enfermedad).

La celebración se mostró con un ambiente festivo, cantos a la vida y a la esperanza, fue una mañana llena de color, lágrimas y emociones encontradas. Familias enteras y amigos se reunieron para acompañar a Julián L. (12 años), Armelys R. (15 años) y Daleska Gómez (23 años), con diagnóstico de leucemia. Asimismo, Dereck C. (11 años) con diagnóstico de linfoma de Hodking y Luis David B. (13 años) con nefroblastoma (cáncer de riñón).

Todos tienen algo en común: fueron diagnosticados con cáncer y vivieron años de tratamientos y momentos duros, que ahora son parte de los recuerdos de fortaleza en su niñez. Sus padres siempre resilientes dicen entre lágrimas que nunca perdieron la fe y que jamás dejaron de luchar por sus hijos, en medio de los estragos y síntomas de la enfermedad. 

Daleska Gómez, paciente en remisión, se mostró muy emotiva; ella llegó con su bebé de meses en brazos y manifestó que fue un proceso muy fuerte para ella. “Era una niña de apenas 10 años cuando me diagnosticaron con leucemia. Comencé con síntomas de problemas de estómago desde los 8, estuve en varios hospitales, pero al inicio no daban exactamente con lo que tenía. Actualmente soy madre y estoy feliz por la bendición de mi hijo, por estar sana y haberme curado”, afirmó. 

La Campana de la Esperanza representa un símbolo mundial de lucha, fe y terminación del tratamiento del cáncer. Es decir, tocar la campana representa la primera pelea ganada, el fin de las quimioterapias y la celebración de una batalla que fue conquistada con esfuerzo y constancia; esa es la esperanza y la motivación para todas las personas que siguen luchando contra esta enfermedad. 

La campana se ha vuelto un ícono para el hospital y su repicar es sinónimo de victoria, no solo para el paciente que espera durante años ese momento especial, sino también para el personal de salud que hace su mayor esfuerzo para abonar con sus conocimiento y entrega en esa dura batalla.

Es importante recalcar que Solca es un hospital referente a nivel nacional en tratamientos de cáncer y brinda atención multicisplinaria a todos los pacientes referidos que llegan en busca de atención mediante la Red Pública de Salud, además de la atención general y privada.

Cada año, SOLCA toca 12 campanadas (1 mensual), cada una de ellas significan vida, pero también esperanza para muchos otros que siguen en la lucha y que se ven reflejados en cumplir algún día ese tan ansiado sueño: ser declarados libres de cáncer.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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