La aparición del primer diente suele ser uno de los momentos más esperados por los padres. Sin embargo, pocas personas saben que este proceso comienza mucho antes de lo que parece. Los dientes temporales, conocidos como dientes de leche, empiezan a formarse durante el embarazo y generalmente aparecen entre los 6 y 12 meses de vida.
“Existe la creencia de que los dientes de leche no requieren demasiada atención porque serán reemplazados por los permanentes. Sin embargo, estas piezas cumplen funciones fundamentales para la alimentación, el desarrollo del habla y la correcta posición de los dientes definitivos”, explica Oclis González, odontólogo vocero de Sauber.
En este contexto, la salud bucal infantil debe entenderse como una parte esencial del desarrollo del niño y no únicamente como una etapa transitoria.
Más que una cuestión de edad
Aunque la mayoría de los bebés presentan sus primeros dientes alrededor de los seis meses, la edad de aparición puede variar considerablemente sin representar un problema de salud. Algunos niños incluso nacen con dientes presentes al momento del parto, mientras que otros pueden iniciar la dentición después de cumplir un año.
Lo importante es comprender que el desarrollo dental comienza mucho antes de que los dientes sean visibles. De hecho, gran parte de la estructura de los dientes temporales ya se encuentra formada al momento del nacimiento.
Mitos sobre la salida de los dientes
Uno de los mitos más extendidos es que la dentición provoca fiebre alta o diarrea. Aunque la salida de los dientes puede generar molestias como irritación de encías, aumento de la salivación o necesidad de morder objetos, los especialistas señalan que estos síntomas no están directamente relacionados con cuadros febriles o gastrointestinales.
“La aparición de fiebre persistente o diarrea debe ser evaluada por un profesional de la salud y no atribuirse automáticamente al proceso de dentición”, señala González.
La caries puede aparecer desde el primer diente
Otro dato poco conocido es que la caries puede desarrollarse tan pronto emerge el primer diente. La Organización Mundial de la Salud la reconoce como una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia, pese a que es altamente prevenible.
Factores como la falta de higiene bucal, el consumo frecuente de azúcares o el uso prolongado del biberón durante la noche pueden aumentar el riesgo de desarrollar caries a edades tempranas.
La importancia de una atención temprana
Los especialistas recomiendan realizar la primera visita al odontólogo cuando aparece el primer diente o antes de que el niño cumpla un año. Estas consultas permiten identificar posibles alteraciones en el desarrollo oral y orientar a los padres sobre hábitos preventivos.
Diversos estudios han demostrado que los niños que adoptan rutinas de higiene desde edades tempranas presentan menor riesgo de desarrollar enfermedades bucodentales durante la infancia.
Hábitos que favorecen una sonrisa saludable
El cuidado bucal infantil comienza desde los primeros meses de vida. Entre las principales recomendaciones destacan limpiar las encías del bebé antes de la erupción dental, iniciar el cepillado cuando aparece el primer diente, limitar el consumo de azúcares y acudir periódicamente al odontólogo.
Aunque los dientes de leche son temporales, su cuidado tiene efectos duraderos. La prevención temprana sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la salud bucal y promover una sonrisa saludable durante toda la vida.
