Mucho antes de enviar una hoja de vida o participar en una entrevista, los profesionales ya están transmitiendo una imagen a través de su presencia digital. La presencia en redes sociales puede convertirse en una extensión de la carta de presentación profesional y contribuir, positiva o negativamente, a la percepción que un potencial empleador construye sobre una persona.
Para SGF Global, empresa especializada en soluciones de talento humano y contratación, cuidar la huella digital debe ser parte de la preparación de cualquier profesional que esté buscando nuevas oportunidades laborales.
LinkedIn suele ser uno de los primeros espacios digitales asociados con la vida profesional de una persona. Sin embargo, tener una cuenta no es suficiente. Un perfil desactualizado, incompleto o que presenta información distinta a la incluida en la hoja de vida puede generar dudas sobre su trayectoria profesional.
Aspectos básicos como contar con una fotografía adecuada, actualizar el cargo y la experiencia profesional, describir las principales responsabilidades desempeñadas e incorporar habilidades relacionadas con el área de especialización ayudan a construir una imagen más consistente.
“La presencia digital se ha convertido en una extensión de la marca personal de cada profesional y ya forma parte de los criterios que muchas organizaciones consideran para complementar la evaluación de candidatos, por lo que mantener perfiles actualizados y coherentes puede contribuir a generar confianza desde el primer contacto”, señala Sebastián Lima de SGF Global en Ecuador.
Las redes personales también forman parte de la huella digital
El desafío no termina en LinkedIn. Dependiendo de la configuración de privacidad, publicaciones realizadas en otras plataformas pueden ser visibles públicamente y quedar asociadas al nombre de un profesional.
Esto no significa que una persona deba transformar todas sus redes personales en espacios corporativos ni eliminar cualquier contenido relacionado con su vida privada. El punto está en comprender qué información es pública y evaluar si existe una contradicción evidente entre aquello que busca proyectar profesionalmente y lo que cualquier usuario puede encontrar fácilmente sobre ella.
Fotografías, comentarios públicos, discusiones agresivas, publicaciones discriminatorias, información confidencial de antiguos empleadores o mensajes ofensivos pueden generar una percepción negativa, especialmente cuando se encuentran disponibles sin restricciones de privacidad.
La huella digital cobra cada vez mayor relevancia en los procesos de contratación, diversos estudios internacionales evidencian que la revisión de perfiles y de la presencia pública en línea se ha convertido en una práctica cada vez más utilizada por reclutadores y empleadores como complemento para evaluar a los candidatos.
- 7 de cada 10 empresas utilizan las redes sociales para evaluar candidatos antes de contratar.
- Más del 60% de los responsables de selección considera efectiva la revisión de perfiles sociales como complemento de evaluación del candidato.
- El 50% de los empleadores con los que trabajamos, nos solicitan revisar redes sociales durante el proceso de selección, y más de la mitad ha descartado candidatos por contenido encontrado en línea.
Por ello, SGF Global recomienda realizar periódicamente una revisión de la propia presencia digital. El experto brinda cinco acciones antes de postular a un nuevo empleo:
1. Buscar el propio nombre en internet
Realizar una búsqueda permite conocer qué información, perfiles, fotografías o publicaciones pueden encontrar otras personas.
2. Actualizar LinkedIn
La experiencia, estudios, habilidades, fotografía y descripción profesional deberían reflejar la situación actual de la persona y mantener consistencia con la información incluida en su hoja de vida.
3. Revisar las configuraciones de privacidad
Es recomendable comprobar qué información de las redes personales está disponible para personas que no forman parte de los contactos.
4. Revisar publicaciones antiguas
El contenido publicado años atrás también puede permanecer visible. Es conveniente identificar publicaciones que ya no representan al profesional o que puedan prestarse a interpretaciones equivocadas.
5. Construir activamente una identidad profesional
La presencia digital no solo debe gestionarse desde la prevención. Compartir conocimientos, participar constructivamente en conversaciones relacionadas con la profesión, destacar proyectos o comentar tendencias del sector también puede fortalecer su posicionamiento profesional.
“La presencia digital puede convertirse en una competencia adicional. Un profesional que comparte conocimientos demuestra interés por su industria y mantiene actualizada su experiencia puede ofrecer al reclutador información adicional sobre sus competencias e intereses incluso antes de una conversación”, agrega Sebastian Lima.
Cuidar la reputación digital no significa construir perfiles artificiales ni evitar cualquier expresión personal. Los reclutadores también valoran la autenticidad y las habilidades humanas de las personas.
La recomendación es mantener criterio sobre aquello que se hace público y entender que los espacios digitales pueden tener audiencias diferentes a aquellas para las que originalmente se creó una publicación. Una identidad digital coherente puede ayudar a fortalecer la credibilidad profesional y generar confianza incluso antes del primer contacto con un potencial empleador.
