Fotografías de cédulas, certificados, formularios de inscripción, autorizaciones y otros documentos personales circulan diariamente por WhatsApp, correos electrónicos y dispositivos móviles durante trámites educativos y administrativos. Aunque esta práctica puede parecer cotidiana, compartir información personal sin las debidas precauciones puede facilitar su exposición y usos no autorizados.
Durante los periodos de inscripción y actualización de datos, familias, estudiantes e instituciones intercambian información que puede quedar almacenada en teléfonos, computadoras, respaldos automáticos o plataformas en la nube. Esto puede incrementar los riesgos de suplantación de identidad, fraude e ingeniería social.
Desde Uanataca by Namirial, compañía especializada en servicios de confianza e identidad digital, se advierte sobre la importancia de adoptar hábitos digitales más seguros.
Cinco errores que pueden poner en riesgo la identidad
- Enviar documentos completos sin comprobar si son necesarios. Antes de compartir una copia de la cédula, es importante confirmar qué datos requiere realmente la institución y evitar proporcionar información adicional.
- Compartir archivos personales en grupos de WhatsApp. Los grupos aumentan el número de personas que pueden visualizar, guardar, reenviar o descargar un archivo. La documentación debería enviarse únicamente a destinatarios autorizados y mediante canales definidos.
- Conservar documentos personales indefinidamente.
Cédulas, certificados y formularios pueden permanecer durante años en dispositivos y copias de seguridad. Revisar y eliminar periódicamente los archivos que ya no sean necesarios ayuda a reducir su exposición. - Utilizar las mismas credenciales en diferentes plataformas. Contar con contraseñas robustas y diferentes para cada servicio, además de mecanismos adicionales de autenticación, contribuye a proteger las cuentas personales.
- No verificar quién solicita la información. Los mensajes que piden documentos, claves o códigos con carácter urgente deben generar cautela. Ante cualquier duda, es recomendable confirmar el requerimiento directamente con la institución.
De compartir documentos a validar identidades
La transformación digital está impulsando mecanismos para verificar identidades, autenticar usuarios y formalizar documentos electrónicamente, reduciendo la dependencia de fotografías y copias físicas.
Para Uanataca, el reto no consiste únicamente en digitalizar trámites, sino en realizarlos con mayor seguridad, control y trazabilidad.
“La identidad digital debe protegerse con el mismo cuidado que los documentos físicos. Cuando compartimos una cédula, un certificado o información personal por canales que no han sido diseñados para resguardar este tipo de datos, podemos perder el control sobre dónde se almacena, quién accede a ella y cómo podría utilizarse posteriormente. La educación digital comienza por entender el valor de nuestra propia identidad y adoptar hábitos más seguros”, señala Elías Barzallo, CEO de Uanataca by Namirial Ecuador y Colombia.
Las instituciones también tienen una responsabilidad
La protección de los datos no depende exclusivamente de las familias. Colegios, universidades, academias y otras organizaciones también deben revisar qué información solicitan, cuánto tiempo la conservan, quién puede acceder a ella y cómo la protegen.
Implementar soluciones de identificación, autenticación y firma electrónica puede contribuir a reemplazar procesos informales basados en fotografías o copias y construir entornos digitales más confiables.
Para Uanataca by Namirial Ecuador, proteger la identidad digital es una responsabilidad compartida. El primer paso es adoptar hábitos de verificación, prevención y cuidado de la información personal.
