• En el Día Mundial de la Seguridad del Paciente, Roche Ecuador hace un llamado a fortalecer la detección, el monitoreo y la continuidad de la atención en las enfermedades no transmisibles.
  • La OMS estima que uno de cada diez pacientes sufre algún daño durante la atención sanitaria y que más de la mitad de estos eventos podría prevenirse.
  • La nefritis lúpica demuestra por qué una atención segura debe comenzar antes de que el daño sea evidente y mantenerse durante toda la vida.

En medicina, el peligro no siempre llega acompañado de una alarma. A veces, las primeras señales aparecen de forma silenciosa: un detalle en un examen de orina, una variación en la presión arterial o en un resultado de laboratorio que el paciente aún no percibe. En esas señales discretas puede encontrarse la diferencia entre actuar a tiempo o descubrir el daño cuando ya ha avanzado.

En el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, Roche Ecuador invita a ampliar la manera en que entendemos una atención segura. No se trata únicamente de evitar errores durante un procedimiento médico o en la administración de un medicamento. También significa detectar oportunamente, comunicar con claridad, coordinar a los profesionales involucrados y garantizar que el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento formen parte de un mismo proceso.

La magnitud del desafío es global. La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de uno de cada diez pacientes sufre algún daño durante la atención sanitaria y que más de la mitad de estos eventos podría prevenirse. Entre las causas más frecuentes se encuentran los errores relacionados con medicamentos, las infecciones asociadas a la atención, los diagnósticos tardíos o incorrectos y las fallas de coordinación.

Para 2026, la OMS dedica esta conmemoración a la atención segura de las enfermedades no transmisibles, bajo el lema “¡Atención segura durante toda la vida!”. Estas condiciones suelen requerir años de atención, distintos especialistas y múltiples decisiones, generando puntos de riesgo desde el diagnóstico hasta el tratamiento, el monitoreo y el autocuidado.

“En una enfermedad crónica, la seguridad del paciente no depende de una sola consulta. Se construye a lo largo del tiempo, en cada diagnóstico, cada resultado comunicado y cada decisión tomada junto con el paciente. La innovación solo puede transformar una vida cuando está acompañada por una atención segura, oportuna y continua”, señaló Oana Maria Matei, gerente general de Roche Ecuador.

Nefritis lúpica: el riesgo de esperar a que el daño sea visible

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunitario ataca por error a los tejidos y órganos sanos. Cuando afecta los riñones puede provocar nefritis lúpica, una inflamación capaz de comprometer progresivamente la función renal.

El dato es contundente: hasta cinco de cada diez adultos con lupus pueden desarrollar enfermedad renal. En la población infantil con lupus, la proporción puede alcanzar a ocho de cada diez. Entre el 10 % y el 30 % de las personas con nefritis lúpica puede llegar a desarrollar insuficiencia renal.  La seguridad del paciente adquiere aquí un significado muy concreto. Las alteraciones renales pueden comenzar sin que la persona reconozca inmediatamente su gravedad. Los análisis de sangre y orina permiten identificar señales como proteínas o sangre en la orina y cambios en la función renal. Detectarlas oportunamente puede ayudar a proteger los riñones y orientar las decisiones clínicas.

Las guías del Colegio Americano de Reumatología recomiendan evaluar la presencia de proteínas en la orina cada seis a doce meses en personas con lupus que no tienen enfermedad renal conocida, y también cuando se presentan exacerbaciones de la enfermedad. Para quienes ya tienen nefritis lúpica, el monitoreo debe realizarse con mayor frecuencia y ajustarse a la respuesta clínica.

Estos controles no deben entenderse como exámenes aislados, sino como parte de una cadena de seguridad que conecta la atención primaria, el laboratorio, la reumatología, la nefrología, el tratamiento y el seguimiento. Cuando un resultado no se comunica, una referencia se retrasa o el cuidado se interrumpe, el paciente puede perder un tiempo muy valioso.

Seguridad durante todo el recorrido del paciente

Una atención segura tampoco termina con la prescripción de un tratamiento. Requiere verificar su uso adecuado, evaluar la respuesta, monitorear posibles eventos adversos y mantener una conversación abierta entre el paciente y su equipo médico. Las recomendaciones clínicas actuales plantean el manejo de la nefritis lúpica como un proceso continuo y sostenido, no como una sucesión de intervenciones desconectadas. También reconocen que las decisiones deben considerar las características clínicas, circunstancias y preferencias de cada persona.

El paciente es parte fundamental de este proceso: debe tener la confianza de hacer preguntas, comprender para qué sirve cada examen, conocer los siguientes pasos y reportar cualquier cambio o posible evento adverso. Pero esta responsabilidad no puede recaer únicamente sobre sus hombros. Las instituciones deben reducir la fragmentación; los profesionales, coordinar sus decisiones; y los sistemas de salud, asegurar rutas de atención claras y continuas.

“En Roche, la seguridad de los pacientes es un compromiso muy personal. Todos hemos sido pacientes, conocemos a alguien que lo es, o cuidamos a un ser querido. Por eso, garantizar una atención segura para toda la vida es nuestra mayor prioridad; no solo en hospitales y centros de salud, sino también en el hogar, con la familia y en las decisiones cotidianas”, menciona la Dr. Andrea Villena, Patient Safety Lead de Roche.

Desde su experiencia integrada en diagnóstico y desarrollo de soluciones terapéuticas, Roche Ecuador reafirma su compromiso con la seguridad del paciente, la generación de evidencia, la farmacovigilancia y el trabajo conjunto con autoridades, profesionales de salud, instituciones y comunidades. En este 17 de septiembre, la nefritis lúpica deja una lección que va más allá de una sola enfermedad: la seguridad también consiste en anticiparse al riesgo antes de que se convierta en daño. Porque, muchas veces, la decisión más segura es aquella que no espera a que el cuerpo tenga que hacer visible lo que ya estaba ocurriendo.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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