El Gobierno Nacional oficializó una nueva restricción de movilidad que afectará a Quito y Guayaquil. La medida busca frenar el avance del narcotráfico en zonas críticas.
A través del Decreto Ejecutivo 370, el presidente Daniel Noboa impuso un toque de queda nocturno en gran parte del país. La restricción durará seis horas diarias, desde las 23:00 hasta las 05:00.
La suspensión de la libertad de tránsito iniciará el 3 de mayo y finalizará el 18 de mayo de 2026. Esta ofensiva estatal prioriza los territorios con mayores índices de violencia e inseguridad.
Provincias y cantones bajo restricción
La medida rige en nueve de las 24 provincias ecuatorianas, incluyendo a Pichincha y Guayas. También se suman a la lista El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Debido al incremento de muertes violentas, el Gobierno incluyó a Sucumbíos, Esmeraldas, Santa Elena y Manabí. Cuatro cantones adicionales de otras regiones también deberán cumplir con la inmovilización obligatoria.
Las únicas excepciones permitidas corresponden a los servicios de salud y los miembros de la fuerza pública. El sector productivo espera definiciones adicionales para evitar mayores pérdidas económicas en estas zonas.
Contexto del conflicto armado interno
Esta decisión se ampara en el estado de excepción renovado el pasado 2 de abril por “grave conmoción interna”. El decreto permite la suspensión de derechos como la inviolabilidad de domicilio y correspondencia.
El Ejecutivo justifica la medida como una herramienta para reforzar la presencia del Estado en territorios priorizados. No obstante, organismos de derechos humanos mantienen la vigilancia ante posibles excesos de la fuerza pública.
Durante el toque de queda de marzo, la mayoría de detenciones ocurrieron por irrespetar el horario de circulación. Las autoridades intensificarán los controles militares y policiales durante esta nueva quincena de restricciones.
