En el mes dedicado a las Madres, vale la pena recordar que muchas enseñanzas del hogar también influyen en nuestra seguridad al volante. Conducir bien es una combinación de atención, responsabilidad y hábitos que, en muchos casos, aprendimos desde jóvenes. Las cifras lo confirman, solo en enero de 2026 se registraron más de 1.500 siniestros de tránsito a nivel nacional, según la Agencia Nacional de Tránsito (ANT).

«En Renault creemos que la seguridad empieza por los hábitos del conductor. Los consejos que nos enseñaron en casa no son solo palabras, son la base de una conducción responsable», señala Diana Arias, madre y jefa de marca Renault Ecuador.

Y es que los errores más comunes al manejar no se deben al desconocimiento, sino a la confianza excesiva y al abandono de esos buenos hábitos con el tiempo. Estos son los consejos simples que repetían nuestras madres y que hoy cobran más vigencia que nunca.

«Haz las cosas bien desde el inicio»

Una correcta posición al volante no es un detalle menor. La posición «diez y diez» sitúa ambas manos en los laterales del volante, maximiza el control del vehículo, permite reaccionar con rapidez y, si se activa el airbag, mantiene los brazos fuera de la trayectoria del mecanismo de inflado.

«No te confíes»

En las rotondas o redondeles, la regla más importante es la prioridad de paso, quien ya circula dentro tiene preferencia sobre quien pretende ingresar. Además, hay que anticipar la salida y ubicarse correctamente, el carril derecho sirve para la primera o segunda salida, y el izquierdo para la tercera o para dar la vuelta completa.

«Todo a su tiempo»

Las luces de emergencia tienen un uso concreto. Sirven para alertar que el auto está detenido o circulando a velocidad muy reducida por una avería o peligro imprevisto. No deben usarse para indicar giros, reemplazar intermitentes al aparcar, ni como permiso para detenerse en doble fila. Usarlas así puede confundir a otros conductores y generar situaciones de riesgo.

«Cuida a los demás»

La distancia de seguridad es quizás la norma más incumplida en las vías. Lo que aprendimos en la escuela, dejar tres metros de intervalo o aplicar la regla de los tres segundos, es apenas un mínimo orientativo. A 120 km/h, la distancia de frenado real puede superar los 66 metros, y sobre asfalto mojado ese valor se duplica. Ignorar esto no es solo una infracción, es asumir un riesgo innecesario para todos los que comparten la vía.

Es aquí donde la tecnología de Renault entra como un aliado directo del conductor consciente. Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción ADAS —presentes en la gama Renault— actúan como una capa adicional de protección: alertan, asisten y, en algunos casos, intervienen para evitar colisiones.

Así como mamá siempre estuvo atenta a lo que pasaba a nuestro alrededor, Renault incorpora esa misma vigilancia dentro del auto, para que cada viaje sea más seguro para ti y para quienes te acompañan.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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