• Según el Global Business Complexity Index, elaborado por TMF Group, Ecuador ocupa la posición 26 en el ranking de complejidad empresarial a nivel mundial.
  • La complejidad del país está marcada por las reformas fiscales, la burocracia excesiva y los retos en la digitalización, pero muestra mejores perspectivas que otros países de la región.

TMF Group, firma líder de servicios administrativos y de cumplimiento normativo, publicó la 13a. edición de su reporte anual Global Business Complexity Index (GBCI), el cual analiza 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la economía mundial y evalúa el entorno operativo para empresas e inversionistas.

En esta edición, Ecuador pasó del puesto 30 al 26 a nivel global en complejidad empresarial, siendo el segundo país menos complejo para hacer negocios de Sudamérica, solo por detrás de Venezuela (puesto 27). A pesar de estar mejor situado que otros países de la región, el resultado refleja un entorno caracterizado por cambios regulatorios frecuentes, cargas administrativas elevadas y una creciente exigencia en materia fiscal.

El estudio resalta que países como Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos se encuentran entre las 10 jurisdicciones más fáciles para hacer negocios. En contraste, 6 de los 18 países analizados en América Latina, se posicionan entre los 10 más complejos a nivel global: México, Brasil, Colombia, Bolivia, Argentina y Perú.

Las reformas fiscales complican el entorno empresarial de Ecuador

Las recientes reformas fiscales en el país, que incluyen nuevos tramos progresivos del impuesto sobre la renta y exenciones revisadas del IVA, han hecho que el cumplimiento de las normas contables y fiscales sea más exigente y han aumentado la complejidad empresarial. El compromiso del gobierno de gravar los servicios digitales está añadiendo más complicaciones para el comercio electrónico y las empresas extranjeras.

El proceso de registro de empresas en Ecuador sigue siendo largo, y la burocracia continúa obstaculizando las operaciones comerciales. Esto ocurre incluso con la introducción de centros de servicios centralizados y reformas de presentación digital destinadas a agilizar los procesos. En materia de recursos humanos y nómina, las leyes laborales limitan la flexibilidad en los contratos de trabajo, además de mantener la participación obligatoria en las ganancias. La planificación patrimonial también sigue siendo un desafío: las regulaciones estrictas en torno a las transferencias de patrimonio aumentan la complejidad para las oficinas familiares extranjeras.

Al mismo tiempo, Ecuador está implementando nuevas reformas para atraer inversión extranjera. Los regímenes fiscales simplificados facilitan el acceso al mercado a las pequeñas y medianas empresas (PYMES), y la Ley de Promoción de Inversiones ofrece exenciones fiscales de hasta 15 años en sectores prioritarios como la infraestructura y la energía. Los contratos laborales flexibles recientemente introducidos, junto con los incentivos fiscales en los sectores inmobiliario y turístico, están diseñados para atraer a empresas multinacionales e inversionistas de alto patrimonio.

A pesar de estos esfuerzos, los obstáculos persisten, como la burocracia excesiva, el requisito de firmas manuscritas y las normas que exigen representantes nacionales, lo cual sigue generando fricciones operativas para las empresas internacionales.

“Ecuador tiene potencial para mejorar, dada su ubicación estratégica y sus medidas orientadas a la diversificación de mercados. Es un país en crecimiento, con una economía estable, pero sigue adaptándose a las reformas fiscales que han supuesto retos significativos para hacer negocios. No obstante, el objetivo final es justamente atraer inversiones extranjeras”, señaló Cristhian Fresen, Country Head para Colombia, Ecuador y Venezuela, de TMF Group.

La volatilidad geopolítica impulsa a las empresas a la reestructuración

A lo anterior se suma la creciente inestabilidad geopolítica y económica que está dificultando los negocios transfronterizos. El proteccionismo, los aranceles y los cambios en la normativa están revirtiendo muchos de los avances logrados gracias a la globalización.

“La fragmentación política global y la dispersión económica están llevando a las empresas a incorporar más jurisdicciones en sus cadenas de suministro, lo que incrementa la complejidad de su gobernanza. Esta fragmentación también implica que deben enfrentarse a una mayor incertidumbre regulatoria. Los inversionistas buscan simplicidad, pero, sobre todo, certeza en las reglas bajo las cuales operan. Por ello, alentamos a los gobiernos a mejorar su posicionamiento actuando en ambos frentes, y a las empresas a simplificar sus operaciones para ser más eficientes y ágiles frente a marcos regulatorios complejos e inciertos”, afirma Mark Weil, CEO de TMF Group.

Ante este escenario, las compañías se están adaptando mediante la subcontratación (69%), la reducción de personal (59%), el cierre de oficinas o sucursales (55%) y la congelación de contrataciones (51%). Los cambios recurrentes han obligado a las organizaciones a ajustar continuamente sus esquemas.

Para ayudar a las empresas a navegar este entorno en constante evolución, TMF Group realizará el webinar “Expansión en LATAM: cómo transformar la complejidad regulatoria y los cambios tecnológicos en una ventaja competitiva” el próximo 6 de agosto. Durante la sesión, expertos de TMF compartirán perspectivas estratégicas sobre cumplimiento societario multijurisdiccional, reformas tributarias regionales y el impacto de los cambios tecnológicos en las operaciones transfronterizas en América Latina. Para registrarse, visite este link.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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