Por: José Manuel Portugal. Director de Derecho UIDE Guayaquil
En los últimos días, una tendencia viral en redes sociales ha puesto bajo la lupa a varios negocios, emprendimientos y marcas que ofrecieron promociones condicionadas al resultado del partido entre Ecuador y Alemania. Mensajes como “Si Ecuador gana, te regalamos un PS5” o beneficios similares se multiplicaron como estrategia de interacción digital y viralización.
El resultado inesperado, la victoria de la selección ecuatoriana, ha generado una nueva interrogante legal y comercial: ¿qué ocurre cuando estas promociones, formuladas como “bromas” o dinámicas de engagement, se cumplen en la realidad?
De acuerdo con especialistas en derecho del consumidor, este tipo de publicaciones pueden adquirir carácter vinculante. Es decir, una vez que la condición establecida se cumple, la oferta se convierte en una obligación exigible por parte del consumidor. Su incumplimiento podría ser considerado publicidad engañosa, sancionada en el Ecuador con multas que van desde los USD 1.000 hasta USD 4.000, conforme al artículo 72 de la Ley Orgánica de Defensa del Consumidor.
El fenómeno abre además un debate sobre el uso de tendencias virales como herramienta de marketing sin sustento jurídico claro, especialmente en entornos digitales donde las marcas buscan alto alcance sin prever consecuencias legales.
En caso de incumplimiento, se recomienda a los consumidores recopilar evidencia como capturas de pantalla, publicaciones o piezas gráficas donde consten las condiciones de la promoción, y acudir a la Defensoría del Pueblo, entidad competente para este tipo de reclamos.
Se advierte que la “jocosidad” o el carácter viral de una publicación no exime a las empresas de su responsabilidad legal. Las promociones en redes sociales, cuando establecen condiciones claras, pueden generar obligaciones reales, y su incumplimiento puede afectar no solo la reputación de la marca, sino también derivar en sanciones legales bajo la normativa vigente.
Finalmente, desde una perspectiva jurídica preventiva, este tipo de situaciones representa una oportunidad para fortalecer la cultura de cumplimiento normativo dentro del marketing digital. Una adecuada estructuración legal de las promociones, acompañada de términos y condiciones claros y verificables, permite a las empresas aprovechar tendencias virales sin exponerse a contingencias legales. En este sentido, la asesoría oportuna en materia de derecho del consumidor no solo mitiga riesgos, sino que también contribuye a consolidar relaciones de confianza entre proveedores y consumidores en entornos digitales cada vez más dinámicos.
