La Planta Procesadora de Cerdos de Pronaca, ubicada en Valle Hermoso, Santo Domingo, alcanzó resultados ambientales medibles en el uso eficiente de recursos, economía circular y reducción de emisiones. Estos avances fueron validados con la obtención de la certificación ISO 14001:2015, uno de los estándares internacionales más reconocidos en gestión ambiental, otorgado por Bureau Veritas.
Entre los principales resultados, la planta evita el consumo de más de 27.000 metros cúbicos de agua al año, volumen equivalente al llenado de 11 piscinas olímpicas. Además, aprovecha el 99,97 % de los residuos orgánicos generados en sus procesos, cerca de 11.265 toneladas anuales, mediante iniciativas de economía circular como el rendering y el compostaje.
A estos avances se suma la reducción de 102,14 toneladas de CO₂ equivalente, lograda a través de medidas de eficiencia energética en procesos térmicos y de refrigeración. La operación también cuenta con sistemas de tratamiento de aguas residuales y tecnologías de neutralización de olores, orientadas a fortalecer la gestión ambiental.
«La obtención de la ISO 14001:2015 refleja una forma de trabajar que hemos venido consolidando durante años. Esta certificación valida que la sostenibilidad es parte de nuestra operación diaria y que cada acción orientada al uso eficiente del agua, la energía y los recursos contribuye a generar valor para nuestros colaboradores, las comunidades y el país», señala Camila Hernández, Gerente Corporativa de Sostenibilidad Pronaca.
La certificación abarca los 16 procesos de la planta, desde la recepción y bienestar animal hasta el despacho del producto final. Esto incluye faenamiento, despresado, empaque, mantenimiento, calidad, tratamiento de subproductos y áreas de soporte, lo que permite integrar criterios ambientales en toda la cadena operativa.
Para alcanzar este estándar, Pronaca reforzó sus sistemas de monitoreo de agua, energía y combustibles; optimizó el proceso de rendering para transformar subproductos en nuevos recursos; fortaleció el tratamiento de aguas residuales; y consolidó mecanismos de control de emisiones y olores.
Con este reconocimiento, Pronaca respalda con verificación independiente los avances de su estrategia de sostenibilidad y demuestra que la industria alimentaria ecuatoriana puede avanzar hacia modelos de producción más eficientes, medibles y responsables.
