La sobrecarga administrativa, el incremento de la violencia en las comunidades educativas, la falta de acompañamiento psicosocial y el desgaste profesional están deteriorando el bienestar de miles de docentes en Ecuador. Frente a este escenario, especialistas nacionales coincidieron en que garantizar el bienestar de quienes educan constituye una condición indispensable para mejorar la calidad educativa y fortalecer el liderazgo escolar.

Esta fue la principal conclusión del panel «Bienestar docente y liderazgo escolar», desarrollado en el marco del Foro Permanente de Exministros de Educación, una iniciativa impulsada por la Fundación FIDAL, con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), que reúne a expertos para generar propuestas orientadas al fortalecimiento de las políticas públicas educativas.

La jornada fue inaugurada por Rosalía Arteaga, expresidenta constitucional del Ecuador y exministra de Educación, quien enfatizó que “los maestros son a quienes recurren las familias y los estudiantes. Debemos preocuparnos por el bienestar de los docentes para alcanzar la excelencia educativa”. Con este llamado, subrayó que el bienestar docente constituye un pilar estratégico para garantizar una educación de calidad.

El evento continúo con el testimonio de Diana Rodríguez, docente y vicerrectora académica de la Unidad Educativa Bernardo Valdivieso de Loja, quien describió los desafíos cotidianos que enfrentan los maestros ecuatorianos.

«¿Quién cuida al cuidador? ¿Quién acompaña emocionalmente al docente?», cuestionó, al señalar que los profesores además de enseñar también atienden situaciones de violencia, problemas familiares y crisis socioemocionales de sus estudiantes, muchas veces sin contar con redes institucionales de apoyo.

Rodríguez advirtió además que la carga administrativa resta tiempo a la labor pedagógica y afirmó que el reconocimiento a los docentes debe traducirse en mejores condiciones laborales, oportunidades de desarrollo profesional y una mayor participación en la toma de decisiones educativas. También alertó sobre el impacto de la inseguridad en las escuelas y la necesidad de fortalecer los protocolos de protección para toda la comunidad educativa.

Durante el panel, moderado por el exministro de Educación Daniel Calderón, los especialistas coincidieron en que el bienestar docente no puede seguir tratándose como una responsabilidad individual.

La psicopedagoga Sofía Zevallos, jefa de Formación del Personal Educativo de Fundación CRISFE, sostuvo que las instituciones deben proteger el tiempo del docente para enseñar y aprender, además de fortalecer la formación continua y el acompañamiento profesional.

«El bienestar docente comienza cuando la institución protege el tiempo, el aprendizaje y la función pedagógica del profesor», afirmó, al explicar que una mejor preparación pedagógica reduce significativamente los niveles de estrés y mejora el desempeño en el aula.

Por su parte, Luis López, investigador del proyecto Liderazgo Educativo Sostenible en Ecuador, señaló que el país necesita trasladar el debate del bienestar docente desde el ámbito personal hacia la política pública.

El investigador propuso reducir la burocracia mediante herramientas tecnológicas, simplificar los procesos administrativos y fortalecer las redes profesionales de aprendizaje entre directivos y docentes. Además, enfatizó que el liderazgo escolar debe entenderse como una práctica colectiva y no como una responsabilidad exclusiva de una autoridad.

«No más políticas, sino optimicemos las que ya existen y pensemos en nuevos modelos de gestión para que realmente puedan aplicarse», señaló la especialista Isabel Peñaherrera.

El debate también incorporó las voces de representantes del sector educativo, quienes coincidieron en la necesidad de simplificar los procesos administrativos, fortalecer la implementación de las políticas existentes, garantizar formación docente pertinente y construir decisiones públicas sustentadas en evidencia. Asimismo, se resaltó la importancia de adaptar las estrategias educativas a las realidades territoriales y fortalecer la participación de las familias y las comunidades en los procesos educativos.

El exministro de Educación, Roberto Passailaigue, señaló que, como resultado del encuentro, el Foro Permanente de Exministros de Educación sistematizará las reflexiones y propuestas surgidas durante el panel en un documento técnico que será presentado como un aporte para la formulación de políticas públicas orientadas al bienestar docente, el fortalecimiento del liderazgo escolar y la mejora del sistema educativo ecuatoriano.

El Foro Permanente de Exministros de Educación reafirma así su compromiso de promover espacios de diálogo plural que contribuyan a construir una educación más equitativa, sostenible y centrada en quienes hacen posible el aprendizaje: las y los docentes.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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