Por: Jorge Izaguirre docente de la Business School UIDE Guayaquil

El incremento de las ventas y la ocupación turística durante los feriados beneficia a numerosos negocios, pero ¿realmente impulsa la economía nacional? El economista Jorge Izaguirre advierte que la respuesta requiere analizar también la productividad, el consumo y los costos de detener las actividades empresariales.

Guayaquil, Ecuador. Los feriados dinamizan el turismo, impulsan el consumo y generan ingresos adicionales para hoteles, restaurantes y pequeños negocios. En algunos destinos, la ocupación puede acercarse al 100 %, favorecida por una mayor movilidad y estímulos como la reducción temporal del IVA del 15 % al 8 % en determinados servicios turísticos. Sin embargo, el economista Jorge Izaguirre señala que más ventas no significan necesariamente mayor crecimiento económico.

¿Más consumo o redistribución del gasto?

Aunque el turismo genera oportunidades comerciales, Izaguirre explica que parte del dinero utilizado durante los feriados podría haberse destinado a educación, ahorro, inversión u otros bienes y servicios. Por ello, el aumento de las ventas puede reflejar un traslado del consumo entre sectores o períodos, en lugar de representar nueva actividad económica.

El costo de detener la producción

Mientras el turismo registra mayor movimiento, industrias, exportadoras y empresas de servicios pueden enfrentar interrupciones operativas, retrasos y pérdidas de productividad. Según el especialista, evaluar el verdadero impacto de los feriados exige comparar los ingresos generados con el costo de oportunidad de las actividades que dejan de realizarse, especialmente ante los desafíos energéticos y productivos del país.

El desafío para los negocios turísticos

Una ocupación hotelera cercana al 100 % representa una oportunidad de ingresos, pero también puede revelar limitaciones de capacidad. Izaguirre recomienda anticipar la demanda, optimizar recursos y evaluar cuidadosamente las inversiones necesarias para aprovechar los períodos de mayor afluencia sin comprometer la rentabilidad del resto del año.

¿Cómo medir el verdadero impacto?

Para el economista, Ecuador necesita evaluar sus políticas de feriados mediante indicadores de empleo, producción, recaudación tributaria y comportamiento del consumo antes, durante y después de cada jornada de descanso.

La pregunta clave no es cuánto se vende durante un feriado, sino cuánto valor adicional genera realmente para el país. Una evaluación integral permitiría equilibrar el impulso turístico con la productividad, la inversión y el crecimiento económico sostenible.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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