La llegada del mes de marzo es un recordatorio de que las vacaciones en la Costa están por terminar. Se aproxima el día en que volverá a sonar la campana de un nuevo año escolar, con lo cual niños y adolescentes volverán a las aulas de clase, y los padres de familia deberán destinar una cantidad considerable de dinero para útiles, uniformes, matrículas y pensiones, entre otros.

”Dada la naturaleza cíclica de los gastos escolares, lo ideal sería que cada familia establezca con anterioridad una planificación financiera que les permita afrontar esta época con más facilidad; sin embargo, la cultura de ahorro aún no está arraigada en la sociedad, por lo que, otro tipo de medidas serán necesarias para evitar el sobreendeudamiento”, comenta Jonathan Espín, Coordinador de puntos de servicio en Guayaquil de Banco ProCredit.

A propósito de la cercanía al retorno a clases en la región Costa, y en el contexto del pago del decimocuarto sueldo, el representante de Banco ProCredit comparte a continuación algunas prácticas que serán de gran utilidad para gestionar el presupuesto familiar de la manera más eficiente posible.

1. Hacer un presupuesto y anticipar ajustes

Un buen punto de arranque es tomar como referencia lo gastado en años anteriores para crear el presupuesto para este ciclo, siempre considerando los ajustes que correspondan en función al aumento de precios en ciertos productos y/o servicios. «El seguimiento año tras año le dará una buena idea de cuánto debería estar dispuesto a gastar», dice el experto de Banco ProCredit. Ahora bien, esos costos variarán a medida que los hijos crezcan, por lo que también se debe contemplar esto en la planificación.

2. Distribuir correctamente las compras escolares

Los gastos en útiles, expreso escolar, pensiones y uniformes pueden hacer que la lista para el regreso a clases resulte bastante costosa y abrumadora. Sin embargo, es posible reducir el impacto presupuestario si se prioriza lo que los hijos necesitan con mayor urgencia, versus lo que puede esperar hasta más adelante. «Si bien es importante comparar precios para obtener la mejor oferta, también es clave distribuir las compras estratégicamente, para evitar adquirir todo en la misma tienda y, potencialmente, perderte un ahorro valioso en ciertos ítems que podrían conseguir en otros lugares”, recalca el ejecutivo de Banco ProCredit.

3. Reutilizar lo que sea posible

Es probable que muchos de los elementos estándar de la lista escolar ya estén reposando en casa, y de estar en buen estado, puedan reutilizarse. Desde mochilas, cartucheras y libros de lectura, hasta insumos más pequeños como tijeras, sacapuntas y reglas, la realidad es que se puede lograr un ahorro significativo si se opta por darles una nueva vida, en lugar de desecharlos para comprar nuevos. “He ahí la importancia de inculcar en los hijos el cuidado de las cosas, no solo por su valor económico, sino porque el hábito de reutilizar contribuye enormemente en el cuidado del planeta”, dice Espín.

4. Invertir en productos de buena calidad

Los artículos escolares sufren mucho desgaste, así que lo mejor es elegir elementos que resistan todo el año escolar e, idealmente, duren hasta el siguiente. “Es muy común que los hijos insistan en usar útiles o ropa deportiva ´de moda´, y que al ser un tema pasajero, eventualmente pierdan el interés en usarlos”, enfatiza el representante de Banco ProCredit, “(…) pero debe primar la calidad y practicidad de los implementos, para que no tengamos que vernos obligados a tener más gastos en el transcurso del año”, aconseja.

5. Implementar una estrategia de ahorro escolar

Cuando se trata de la educación de los hijos, nunca es demasiado pronto para empezar a ahorrar. Espín recomienda abrir una cuenta de ahorros que se use específicamente para los gastos relacionados con la escuela. “Debemos recordar que, más allá del regreso a clases, los chicos tendrán un sinnúmero de actividades a lo largo del año, como excursiones o paseos, por lo que una cuenta bancaria permitirá realizar un seguimiento de los gastos escolares y mantener el presupuesto encaminado”, dice el especialista, quien destaca la cuenta Flex Save de Banco ProCredit, que paga un mayor interés en depósitos de lo que haría cualquier otra cuenta de otras entidades.

Además de estos hábitos, la educación financiera es clave para lograr una mayor estabilidad económica personal y familiar. “El panorama actual en el país conlleva un riesgo de cambios repentinos en el mercado, así como en el plano laboral y en la esfera escolar”, afirma Espín. En ese sentido, resulta esencial contar con productos y servicios financieros que se ajusten a sus necesidades específicas, y con asesores especializados como los que pone a disposición de sus clientes Banco ProCredit, que pueden aportar con valiosos consejos para administrar el dinero correctamente, y navegar los momentos de crisis con mayor facilidad.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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