- Más de 4,3 millones de personas en Colombia enfrentan un alto riesgo de desabastecimiento de agua por sequía, mientras que según estimaciones oficiales 7,9 millones en Perú están expuestos a inundaciones inminentes.
- En Ecuador, la declaración de Alerta Naranja abarca 17 provincias ante el riesgo de deslizamientos que amenazan la infraestructura de agua potable y la agricultura familiar.
- Ayuda en Acción despliega una estrategia en la región andina para proteger los medios de vida mediante la preparación, mitigación y apoyo a hogares y familias antes de períodos críticos, y activando acciones de atención a necesidades básicas y recuperación de medios de vida en emergencias.
El fenómeno de El Niño proyecta un escenario climático fracturado en Sudamérica que podría poner en riesgo crítico los medios de vida de más de 12 millones de personas. La combinación de este choque climático con las vulnerabilidades sociales preexistentes eleva el riesgo de una crisis humanitaria: mientras el norte de Sudamérica se enfrenta a un déficit de precipitaciones con un 96 % de probabilidad de intensificación, la franja costera del Pacífico se prepara para lluvias destructivas.
Ante esta doble amenaza, la organización internacional Ayuda en Acción se adelanta a la emergencia, adaptando su respuesta técnica a la realidad de cada territorio, actuando mediante la preparación, mitigación y apoyo a hogares y familias antes de la emergencia, y activando acciones de atención a necesidades básicas y recuperación de medios de vida en la fase reactiva.
Los datos científicos e institucionales evidencian la magnitud de la exposición regional:
- Colombia: El país se enfrenta a sequías severas, altas temperaturas y un elevado riesgo de incendios. Con un 96 % de probabilidad de intensificación del fenómeno entre noviembre y enero, al menos 4,3 millones de personas en 508 municipios —casi la mitad del territorio nacional— están expuestas a un riesgo alto o muy alto de desabastecimiento de agua y pérdida de cosechas, según las previsiones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, OCHA.
- Perú: El territorio se prepara frente a la inminencia de lluvias intensas. Según los datos oficiales del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres, CENEPRED, más de 7,9 millones de personas y 2,4 millones de viviendas se encuentran en riesgo muy alto frente a inundaciones y movimientos en masa.
- Ecuador: Las autoridades han emitido la declaratoria de Alerta Naranja en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias, ubicadas principalmente en zonas bajo los 1.500 metros sobre el nivel del mar. De acuerdo con el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño, ERFEN, existe un alto riesgo de crecidas y deslizamientos que amenazan directamente los sistemas de agua potable y las zonas rurales.
Preparación, respuesta y resiliencia comunitaria
Sin intervención previa, existe el riesgo de que El Niño en Sudamérica genere pérdida de cultivos, el aislamiento de comunidades y, tal como alertan autoridades sanitarias como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un grave repunte de enfermedades endémicas como el dengue, provocado por la alteración de los patrones de lluvia y el almacenamiento inseguro de agua.
Para minimizar los riesgos, Ayuda en Acción combina la acción anticipatoria con la atención directa de la emergencia a través de dos fases complementarias. Por un lado, despliega una fase preventiva (preparación y mitigación) para actuar en el territorio y proteger los medios de vida de los hogares en riesgo antes del período crítico. Por otro lado, mantiene una fase reactiva para atender las necesidades básicas inmediatas de las familias afectadas, rehabilitar los servicios esenciales y acompañar la recuperación sostenible de sus ecosistemas.
La organización diseña intervenciones técnicas específicas según la realidad de cada territorio:
En Colombia, la estrategia se centra en la transición agroecológica en los departamentos de Bolívar, Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander. A través del proyecto «Agroecología y Ciencia Comunitaria» —implementado por AEXCID en los Montes de María— se están impulsando biofábricas comunitarias, escuelas de campo y técnicas de recuperación de suelos para fortalecer la resiliencia hídrica. Estas acciones se complementan con la promoción de la recolección segura de agua de lluvia y la protección de fuentes hídricas.
En Perú, Ayuda en Acción ha activado el modelo «Preparar, Activar, Recuperar» en Piura, La Libertad y Lima, con posible ampliación a Lambayeque y Tumbes. Se despliega una estrategia integral en tres fases: antes de la emergencia fortaleciendo capacidades en instituciones educativas, comunidades y territorio; tras el impacto, activando una respuesta focalizada (como la entrega de kits de abrigo y alojamiento temporal) según las necesidades verificadas; y acompañando la recuperación temprana de las familias y sus medios de vida.
En Ecuador, la intervención tiene un enfoque de protección y prevención en cinco de las provincias bajo Alerta Naranja: Carchi, Cotopaxi, Esmeraldas, Imbabura y Santa Elena. Los esfuerzos están dirigidos a proteger la agricultura familiar comunitaria, blindar la infraestructura rural y asegurar el funcionamiento de los sistemas de agua potable frente a la fuerza de las fuertes lluvias.
La emergencia climática no espera. Transformar la predicción en preparación comunitaria sobre el terreno es hoy la única vía eficaz para romper la ecuación del desastre e impulsar la resiliencia climática en América Latina.
