En el marco del Día Mundial de la Salud, que este año promueve el mensaje global “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”, la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE) hace un llamado a visibilizar una problemática que sigue impactando la seguridad del paciente y la calidad de la atención: la falta de respeto a la receta médica, la automedicación y la sustitución no justificada de tratamientos.

La conmemoración de este año, impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), invita a gobiernos, profesionales, instituciones y ciudadanos a fortalecer la confianza en la evidencia científica y en las decisiones basadas en conocimiento. En ese contexto, ALFE destaca que respetar la prescripción médica también es una manera concreta de apoyar la ciencia, ya que detrás de cada receta existe un diagnóstico, un criterio clínico y una decisión profesional orientada a proteger la salud del paciente.

A través de su campaña “La receta se respeta”, ALFE busca promover una conversación nacional sobre la importancia de que el tratamiento indicado por el médico sea también el que se dispense y se siga correctamente. La iniciativa pone sobre la mesa una realidad que merece atención: no siempre existe coherencia entre lo que el profesional de la salud prescribe y lo que finalmente llega al consumidor.

Como parte de este esfuerzo, la campaña ha iniciado acciones de comunicación y sensibilización dirigidas a distintos actores del ecosistema de salud, entre ellos pacientes, médicos, universidades y espacios vinculados a la formación y reflexión académica. El objetivo es abrir diálogo, generar conciencia y posicionar la importancia de respetar la receta médica como un elemento clave para la seguridad del paciente, la adherencia terapéutica y el uso responsable de los medicamentos.

Hasta el momento, estas acciones han permitido alcanzar y aportar con este mensaje en diversas provincias del país, logrando además una destacada visibilidad en medios de comunicación.

El análisis de estadísticas de market share en distintas categorías terapéuticas muestra diferencias entre los medicamentos más prescritos por los profesionales de la salud y aquellos que finalmente son dispensados al consumidor final en los puntos de venta. En algunos segmentos, marcas con alta participación en recetas presentan menores niveles de ventas sell-out, mientras alternativas con menor nivel de prescripción alcanzan una mayor rotación en farmacias.

En el segmento de antigripales, por ejemplo, se observa que marcas con participaciones en recetas de hasta el 81 % registran ventas al consumidor final cercanas al 39 %, mientras que otras con menor nivel de prescripción alcanzan participaciones de hasta el 61 % en sell-out. Un patrón similar se identifica en antibióticos fluoroquinolonas, donde una marca con más del 50 % de participación en recetas concentra alrededor del 30 % de las ventas, mientras alternativas con menor prescripción superan el 48 % de participación en dispensación. En antibióticos cefalosporínicos, la tendencia se mantiene, confirmando una brecha sostenida entre la indicación clínica y el comportamiento de consumo.

Para ALFE, esta situación no debe entenderse únicamente desde una lógica comercial, sino como un tema de salud pública que requiere corresponsabilidad. Cuando una receta no se respeta, se puede comprometer la adherencia al tratamiento, la seguridad del paciente y la efectividad terapéutica, especialmente en categorías sensibles como los antibióticos.

“La receta médica es el resultado de un diagnóstico y de un criterio científico. Respetarla y acompañar al paciente en su correcta dispensación y adherencia al tratamiento es una responsabilidad compartida entre médicos, farmacias, industria y usuarios. Queremos que los pacientes se empoderen y, cuando lleguen a una farmacia, no digan: ‘deme el más barato’, sino que tomen decisiones conscientes y basadas en su salud”, afirma María Gabriela Moncayo, directora ejecutiva de ALFE.

En una fecha que busca precisamente reconstruir la confianza en la ciencia y en la salud pública, ALFE considera fundamental recordar que el uso responsable de medicamentos forma parte de ese compromiso. Apoyar la ciencia no solo implica reconocer grandes avances médicos, sino también promover conductas cotidianas alineadas con la evidencia y con el criterio profesional.

Con esta iniciativa, la asociación busca instalar una conversación constructiva en el país sobre la importancia de fortalecer la coherencia entre prescripción, dispensación y adherencia, como un estándar de calidad dentro del sistema de salud ecuatoriano.

En este Día Mundial de la Salud, el mensaje que plantea ALFE es claro: respetar la receta médica también es cuidar la salud y respaldar la ciencia.

Lo que el médico indica, tu salud lo necesita.

Fuente: Cifras tomadas de IQVIA, a partir del análisis de estadísticas agregadas de market share y sell-out.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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